Santa Bárbara, Honduras.- Retroexcavadoras de oruga de gran capacidad, motores y estructuras para extraer oro, fueron sacadas de funcionamiento y decomisadas en la cuenca del río Chiquila, en la jurisdicción del municipio Nueva Frontera, en Santa Bárbara.
Las acciones de desmontaje de la maquinaria usada para extraer oro de manera ilegal, fueron ejecutadas por efectivos asignados al Comando de Apoyo al Manejo de Ecosistemas y Ambiente, a la Policía Militar del Orden Público (PMOP) y al Tercer Batallón de Protección Ambiental.
El yacimiento era explotado mediante esta minería ilegal a cielo abierto en la zona conocida como Brazo Seco, en la comunidad de Piladeros, municipio de Nueva Frontera.
Los dueños de la maquinaria pesada habían afectado un área aproximada de siete hectáreas, en la rivera del río Chiquila, dónde tenían instaladas dos máquinas de procesamiento minero, tipo colombiana, equipadas con sistemas de separación gravimétrica para la recolección del preciado metal.
Grave daño medioambiental
De acuerdo con la información brindada por las Fuerzas Armadas de Honduras, las actividades que realizaban estas personas, eran a escala industrial, razón por la que el daño ambiental que estaban ocasionando a la cuenca del río era devastador.
Entre el equipo decomisado están: las dos máquinas de procesamiento minero, dos retroexcavadoras de oruga, tres motores bombas utilizados para el bombeo de agua, un generador generador eléctrico, tres sistemas de mangueras, una motosierra y 55 galones de diésel.
Asimismo, identificaron indicios de degradación del suelo y posibles fuentes de contaminación por hidrocarburos y sustancias químicas, presuntamente utilizadas en los procesos de extracción y recuperación del oro extraído del río.