¿Es momento de mirar atrás o seguir adelante? La depresión navideña, invade a un alto porcentaje de la población al ver incumplidas sus metas y objetivos, como el no haber obtenido trabajo, el no haber resuelto problemas familiares y sentimentales e incluso, el no haber bajado de peso. La depresión implica sentimientos de desánimo, insomnio, pérdida de motivación, energía, deseos de llorar, tristeza, entre otros, todos nos sentimos así en algún momento o en cierto grado.
Hay que diferenciar entre tristeza o nostalgia que sentimos en estos días, todos sentimos, en algún grado, nostalgia en Navidad; lo que no es normal es que esa tristeza tome otras dimensiones, prevalezca más tiempo, interfiera en las actividades diarias y en el dormir y comer, ya que estamos hablando de una depresión.
Por otro lado, en esta época del año se da la tendencia de comprar, beber o comer con exceso para llenar vacíos. “El comprar disminuye la tristeza, ya que se libera adrenalina y serotonina, sustancias que mejoran el estado de ánimo; además, al estar ocupados comprando, tenemos menos tiempo para pensar y estar tristes”, comenta Georgia Santos, psicóloga. No te satures de autoregalos porque eso no te satisface y además perjudica tu bolsillo. Aunque las compran minimicen los sentimientos de tristeza hay quienes al contrario no quieren saber nada de salir, ni de regalos ni de invitados.
La mejor celebración que puedes tener es encontrar el verdadero significado de la Navidad y el inicio de un nuevo año, no pienses en lo que dejaste atrás, piensa más en lo que puedes hacer en el futuro. “El año se acaba y con él viene a la mente lo que se pudo cumplir y no cumplir, pérdidas o ganancias, son un tema inevitable al hacer los propósitos para el año entrante. Muchas personas tienden a concentrarse en los fracasos, por tal motivo caen en depresión”, asegura la psicóloga. “Le dan demasiado valor a las pérdidas y fracasos y no disfrutan el éxito de haber vivido un año más”.
Esta es una época en la que pensamos “si estuviera la abuelita”, “si viviera el tío Juan”, el fin de año trae consigo la melancolía de aquellos que ya no están contigo, mueven emociones y algunos no las pueden controlar.
Acepta la tristeza
Así como para un alcohólico el primer paso es aceptar su problema de alcoholismo, es también el primer paso para alguien que se siente triste, es aceptar que está con mal estado de ánimo, porque de nada sirve engañarte, lo mejor será hablar con alguien y desahogarte. Es importante aceptar que se tienen estos sentimientos porque también hay personas que tienden a evadirlos con excusas como “aprovecho que tengo mi posada o mi reunión y bebo de más para estar alegre”, empiezan a tapar ese sentimiento;
“compro compulsivamente para no aceptar que sí hay un vacío dentro de mí”, son reacciones desfavorables.
Tienes que preguntarte “qué me propuse lograr en este año”,
debes
sentarte y analizar si tienes metas, cuáles van a ser esos pequeños pasos que te encaminen para lograrlas. Por que luego, a lo mejor, la meta que te pusiste es demasiado alta y obviamente al ponerte una meta difícil de alcanzar, en el lapso de un año te frustras y por su puesto es necesario pedir ayuda en caso de ser necesario.
Lo que te impide crecer
» Pensamientos obstaculizadores de metas
» Patrones de pensamientos negativos
» Falta de decisión
» Poca confianza o fe
» Dispersión
» Falta de concentración
» Falta de perseverancia
» No tener una meta definida
» Quejas
Tip: Basta de lamentaciones por lo que ya pasó, el pasado nada más funciona para saber lo que no se quiere repetir, lo que se debe pulir y modificar.
Escribe tus metas y sé positivo
Escribe en un papel acerca de las metas que te gustaría lograr este 2012, sé realista y no te plantees algo
inalcansable.
Piensa acerca de los recursos que necesitas para lograrlas y si no cuentas con ellos o crees te tomará tiempo conseguirlos. Extiende el plazo de tu meta para realizarla en menos de cinco años.
A corto plazo se logran más metas, despacio pero seguro.
Si en el proceso encuentras algunas dificultades, no te desanimes, utiliza tu creatividad y sigue adelante.
No mires atrás para ver tus fracasos, concéntrate en tus nuevas metas.
Sé perseverante en cada paso que des para lograr tus objetivos, no te rindas ante los obstáculos y ten un pensamiento positivo.