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¿Cómo ser amiga de tus hijos?

Si alguna vez te has preguntado cómo
lograrlo sin perder tu autoridad como madre,
lee estos valiosos consejos de nuestra experta

09.05.2013

Tener una relación cercana y de confianza con los hijos no siempre es tarea fácil. Existe el riesgo de perder la autoridad y el respeto en el intento, pero antes que nada debes comprender que existen límites en cuanto a la relación de amistad que puedes tener con ellos. Para evitar caer en el error y perder tu autoridad “no debes sobrepasar este gran límite, que es buscar la aprobación o autorización de tus hijos, recuerda que los padres siempre estarán un escalón arriba del nivel de amistad, ya que la función primordial de los padres es educar.” Explica Elba Trejo, psicóloga.

Consejos Básicos

1 Escucha sin juzgar. Dale importancia a lo que dicen tus hijos, esta es una oportunidad de conocerlos mejor. Escucha sus pensamientos, sentimientos y opiniones. Evita juzgarlos y criticarlos mientras se expresan o podrías dañar la confianza que tienen hacia ti o hacia sí mismos.

2 Conversa con ellos.
Hazlo de forma natural, demostrándoles que te sientes cómoda. Intenta no presionar en esos momentos de plática, deja que se exprese espontánea y naturalmente.

3 Apoya sin condiciones.
Hazle saber a tu hijo/a que siempre puede contar contigo para ayudarlo y orientarlo a resolver sus problemas, sin importar que tan graves sean. De esta manera mantendrás bien estrechos los lazos con ellos y también les reforzarás su autoestima.

4 Mantén disciplina.
Ser amiga de tus hijos no significa que se dejará de lado la disciplina y el respeto. Al contrario, establece reglas y sé firme a la hora de hacerlas cumplir pues eso te permitirá educarlos adecuadamente y llevar las riendas de tu hogar.

5 Admite tus errores.
No intentes esconder tus errores delante de tus hijos. Ellos lo tomarán como falta de honestidad y pueden perder el respeto que te tienen.

6 Acepta las diferencias.
Si bien es posible ser amiga de tus hijos, es importante que comprendas que entre tú y ellos hay diferencias de intereses y motivaciones. No pretendas que te traten igual que a los amigos de su edad o te cuenten cada detalle de sus vidas.

7 Dedica tiempo para compartir.
Para que haya una verdadera amistad, tienen que conocerse y eso implica pasar momentos juntos.

8 Respeta su intimidad.
Un buen amigo también debe estar dispuesto a respetar los momentos de silencio e intimidad del otro. Así que no presiones a tu hijo para que te hable de algo que no desea. Hazle sentir que estás allí para el momento en que realmente desee conversar.

9
Sé abierta ante lo nuevo.

Debes estar preparada para los cambios de mentalidad, moda, música y las tecnologías. Esta es una forma inteligente de acercarte a tu hijo y también de cuidarlo ante lo que pudiera ser perjudicial para él.

10 Respeta su intimidad.
Un buen amigo también debe estar dispuesto a respetar los momentos de silencio e intimidad del otro. Así que no presiones a tu hijo para que te hable de algo que no desea. Hazle sentir que estás allí para el momento en que realmente desee conversar.

11 Sé abierta ante lo nuevo. Debes estar preparada para los cambios de mentalidad, moda, música y las tecnologías. Esta es una forma inteligente de acercarte a tu hijo y también de cuidarlo ante lo que pudiera ser perjudicial para él.

12 Expresa tu amor.
Ante todo asegúrate que tus hijos siempre sepan cuánto los amas. Díselos cada día y exprésalo con un abrazo, un beso o con una gran sonrisa. De esta manera mantendrás bien estrechos los lazos con ellos y también les reforzarás su autoestima.

13
Adáptate a su mundo adolescente.

Debes evitar ser únicamente útil, establece límites razonables, y pon normas comprendiendo que en ocasiones no se pueden negociar. El castigo ha de usarse como último recurso, debe ser proporcional y estar vinculado a una conducta positiva.

14 Confía en tus hijos, explícales tus desiciones, ellos son inteligentes y los comprenderán, Escúchalos, déjenlos que hagan las cosas por sí mismos, permíteles que se equivoquen, del error también se aprende.

15 Que los niños se acerquen a los padres y tengan confianza en ellos
depende de la calidad y cantidad de tiempo que compartan y no de la informalidad con que se traten.

Puntos Claves


Lo complicado del vivir no es tomar decisiones, sino prepararse para afrontar las consecuencias que siempre, siempre, se derivan de las decisiones tomadas.:

*
Recordemos que los verdaderos amigos de nuestros hijos -ellos y ellas- serán los que tienen su misma edad, sus mismos problemas, ilusiones e inquietudes. Y nada de eso tenemos nosotros. .

*
Ser amigo de un hijo adolescente es difícil pero no imposible, ya que los adultos y los adolescentes tienen distintos intereses y motivaciones, distinta mentalidad..

*
La amistad no es algo innato; hay que conquistarla. Ha de ser alcanzada y mantenida. Dice el profesor Millán Puelles, “necesita tiempo” de crecimiento, de esfuerzo, de ganarse la confianza del amigo, de hacerse dignos de él.

*
Lo que sí parece factible es tener una comunicación fluida en ambas direcciones basada en la confianza mutua.

La 'amistad'


Hay un cambio en nuestra sociedad actual que se viene observando desde hace varios años, el deseo de los padres de ser “amigos de sus hijos”.
Este cambio en la jerarquía social ha traído dificultades en la vida familiar, y ventajas como relaciones más estrechas en las familias.
Los padres en su mayoría han tratado de eliminar la imagen del ser omnipotente que imponía su autoridad a base del temor y no del respeto.

LA EXPERTA

“Siempre debes procurar mantener una comunicación clara y aconsejar a tus hijos.”

Elba Trejo Paz

Master en Psicología clínica y de la salud
Tel. 99560653

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