Los más emblemáticos monumentos de la capital alemana lucen iluminados como parte del Festival de las Luces de Berlín.
Miles de personas han salido a las calles estos días para admirar las numerosas luces que realzan los monumentos de la capital, devolviéndole al otoño todo su esplendor.
Entre las iluminaciones más preciadas, están el tornasol dorado que engalana el célebre bulevar Unter den Linden, o el azul que electriza la torre de televisión de Alexanderplatz.
El Festival, que juega con la creación de iluminaciones insólitas para los monumentos y las plazas más importantes de Berlín, se articula en cuatro secciones principales: alrededor de Alexanderplatz, la City West, el nuevo Berlín y el Histórico Mitte (centro de la ciudad).
Se cuentan en total más de 70 instalaciones luminosas con varias técnicas que incluyen láser y videos, tanto de dos como de tres dimensiones.
Desde imágenes de las obras “El verano” y “Otoño” del pintor italiano Giuseppe Arcimboldo, que se proyectan en la fachada del Hotel de Rome, la variedad de colores de la Catedral Luterana, hasta los colores arcoíris de la ultrafamosa Puerta de Brandeburgo conforman la oferta artística que cada año atrae a miles de visitantes.
Todas estas composiciones de luz que se realizan cada año en octubre, convierten la capital alemana en un mundo mágico. Y es que Berlín resplandece en el marco del Festival de las Luces.