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10 Mitos en la mesa

Desbancamos las fábulas más comunes en tu rutina alimentaria que podrían estar perjudicando tu salud. ¡Entérate de cuáles son y elimínalas por completo!

11.07.2013

La mayoría están asociados al firme propósito de adelgazar. Sin embargo, atiborrarse de artículos light o productos integrales, quedarse sin cenar o comer menos sólo un día a la semana ni es saludable ni te ayuda a perder grasa. La ingesta de carbohidratos no te engordan ni tampoco las vitaminas. Lee los mitos más comunes y elimínalos de tu rutina alimentaria.

1. Saltarse la cena adelgaza: Por la noche la insulina está alta por el estrés, la falta de ejercicio y los largos períodos sin comer, y si no cenamos subirá todavía más y almacenará grasas. Además, saltarse una comida provoca ansiedad y la necesidad de devorar en la siguiente ingesta. “Cabe mencionar que tu metabolismo también quema calorías durante la digestión, por eso se aconseja comer poco, pero varias veces al día tomando una merienda entre comida, sin olvidar que es importante que las cenas sean muy ligeras”, expresa la especialista en nutrición Ana Marcela Jiménez, de la clínica Mind & Soul.

2. Las vitaminas engordan: Tanto las vitaminas como los minerales son nutrientes que no aportan calorías. Lo que pasa es que al producir un mejor estado de salud pueden abrir el apetito, pero no existe una relación directa con el aumento de peso. “No se puede concluir que engorden, pero sí ayudan al organismo a mantener su balance diario nutricional. Al haber un déficit vitamínico o enfermedades asociadas, se produce una reacción química en el organismo que hace almacenar grasa en compensación al déficit. Es por eso que se dice que el cuerpo es sabio y que el único instinto que prevalece es la supervivencia”.

3. Estar a dieta adelgaza:
“El objetivo de un régimen es eliminar grasa, pero cuando es muy restrictivo y provoca una rápida pérdida de peso lo hace a expensas del agua corporal, no del tejido adiposo. Esto se debe a que la grasa requiere tiempo para movilizarse y desaparecer, lo que se consigue con un cambio en el estilo de vida y los hábitos alimentarios, básicamente, consumir menos calorías y realizar ejercicio de forma habitual. Siempre es recomendable visitar una guía profesional que te ayude a crear un plan alimenticio ideal para ti”, recomienda la profesional.

4. Los productos light adelgazan:
“Los productos light tienen aproximadamente un 30% menos de calorías que los normales, por lo tanto, son útiles en dietas de adelgazamiento, siempre que se tomen en la cantidad justa, pero no adelgazan por sí mismos. De hecho, algunos son muy calóricos por su propia naturaleza, aún en su versión ligera. En cuanto a los productos integrales, ayudan a mantener un buen ritmo intestinal y tienen un mayor efecto saciante, pero su aporte energético no varía respecto a su equivalente refinado.

5. Las frutas ácidas adelgazan:
Los cítricos contienen menos azúcares que otras frutas, pero ninguna hace bajar de peso. Al contrario, si se toman después de una comida abundante suman sus azúcares de absorción rápida y favorecen la transformación de estos en grasa. Sin embargo, si se ingieren antes tienen un efecto saciante y ayudan a controlar el apetito. “Estas frutas son buenos tentempiés, adicional a esto las frutas son una excelente fuente de nutrientes que se podrían considerar un excelente fuente de energía de origen natural y saludable”, explica Ana Jiménez.

6. Después de un atracón, un día de ayuno: No. Es mejor hacer por lo menos cuatro comidas, pero más livianas. El cuerpo recibirá así dosis equilibradas de hidratos de carbono, proteínas, grasas, minerales y vitaminas, y se encontrará en mejores condiciones metabólicas para quemar el tejido adiposo. Esta es también la mejor forma de no sentir hambre y evitar las tentaciones.

7. El agua en la comida engorda:
Beber más de un vaso de agua durante las comidas baja la acidez del estómago y hace que la digestión se ralentice. Aunque no engorda, sí es cierto que solidifica las grasas ingeridas y como consecuencia la asimilación de los alimentos es más pausada y difícil. Algo a tener en cuenta es que si se toma antes de comer, el agua puede producir sensación de saciedad. Y no debemos olvidar que hay que consumir entre 1.5 y 2 litros diarios para estar bien hidratada.

8. Picar entre horas engorda:
Consumir alimentos entre comidas no tiene por qué engordar, siempre y cuando se elijan los adecuados y se tomen en las cantidades justas: un puñadito de nueces, un lácteo descremado, una pieza de fruta o una rebanada de pan tostado integral con queso fresco. Lo idóneo es incluir las meriendas dentro de las cinco ingestas diarias que hay que hacer para evitar los picos de insulina, que son los que más nos engordan. Adicionalmente debes de establecerte metas y aprender que debes de consumir de acuerdo a tu metabolismo.

9. La sal engorda:
La sal no engorda, porque, al igual que las vitaminas y los minerales, no aporta calorías. Pero sí favorece la retención de líquidos, ten mucho cuidado con las medidas de sal que incluyas en tus preparaciones. Es mejor que optes por otros condimentos como la pimienta.

10. La fruta engorda más si se come como postre: No es verdad. Como cualquier otro alimento, la fruta engorda sólo si se come en exceso. Por tanto, puede ingerirse en cualquier momento del día. Es más, hoy sabemos que la vitamina C que contiene la fruta permite, al ser comida como postre, una mayor absorción del hierro que provee un plato de carne.

LA VOZ EXPERTA

“Debes establecerte metas y aprender qué debes consumir de acuerdo a tu metabolismo. Ve con un profesional para que te ayude a perder peso y no te dejes llevar por las dietas que te encuentras en cualquier lado, éstas podrían llegar a hacerte más daño que bien. Un régimen dependerá de factores que solo un profesional puede medir.”

Lic. Ana Marcela Jiménez

Especialista en

nutrición
Tel. 2239-1054

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