Opinión

Trans, trama y trampa

Los hombres y mujeres hechos “autoridad” nos irrespetan dándonos atol con el dedo y parte sin novedad. En Honduras hasta lo imposible es posible, cualquier funcionario, presidente o conserje, impone decisiones asegurándonos beneficios a pesar de sus maleficios. Son sabelotodo incompetentes para justificar su mal actuar que no aceptan ni enmiendan errores.

Un amigo muy ingenioso asegura que somos hondureñitos, no crecimos ni maduramos. Ese es nuestro infortunio. Los menos, que mamaron corrupción por acción y omisión, son los que mandan y nos empobrecen con el visto malo de sus superiores que toleran y fomentan las aberraciones con las que mal funciona la administración pública.

Buen ejemplo de mal gobierno fue la Alcaldía de Tegucigalpa. Álvarez se exhibió hace 8 años señalando a Miguel de corrupto para justificar de entrada su incapacidad gerencial. No dio el ancho ni altura que el cargo exige. Se la pasó de fariseo abusando con la cantaleta de “primero los pobres” y otras insulseces propias de quien no sabe y menos puede, pero tiene con qué aunque no sepa para qué. Sus obras y obradas están a la vista de todos. Unas buenas, no se pueden negar, resultado de la ineludible urgencia de mejorar con modernidad el anacronismo capitalino. Sin embargo, mantuvo la ciudad abandonada, ensuciada y enmontada. No tuvo tiempo de limpiarle la cara. Esas son nimiedades sin utilidades.

Dejó igual que Lobo, otro incapaz, una municipalidad quebrada adeudando millones y con un déficit igual de impresionante. Asfura, el nuevo alcalde, no declara nada y trata de enderezar el entuerto con “trabajo y más trabajo” como él dice, siendo público el desajuste encontrado y el desbarajuste de lo mucho que hay por hacer y no hizo por andar de político desfasado en tiempo, espacio y circunstancia, más al traicionar a sus seguidores para acomodarse en el presupuesto gubernamental. Hay que volarle ojo.

El Trans 450 sí es una obra importante a la que debe ponérsele seso y esfuerzo; se habló mucho, se sigue discutiendo más, se avanzó algo y se progresa lento. Los entendidos critican la falta de planificación para una inversión tan grande. Se pide prestado, les prestan, se gastaron lo primero y ya no hay para lo segundo. Un verdadero enredo y lo hecho con errores elementales en anchuras y añadiduras quedarán como monumento a la irresponsabilidad, incapacidad y temeridad.

Con vocación de cretinos sin conocimiento ambientalista arborizaron las medianas recién hechas con grama, arbustos, pinos, palmeras que ya se secaron porque no hubo ningún diligente que mandara una cisterna con agua para regarlas constantemente, mas en esta época de clima nada favorable para esa siembra. Le apostaron a la naturaleza muerta y lo lograron.Ahora que nada es transparente como juran, los incapaces tarifados que hablaron hasta por los codos resultan inútiles para defenderse y se esconden para endulzar el atol que nos dieron con el dedo, de tener a corto plazo un excelente servicio de transporte, cuando se sospecha que esa “transcorrupción” es otra obra más que sin estar terminada fue inaugurada por el ahora designado presidencial que junto a otros tramó la trampa del Trans 450.