Supónese que el nombre proviene del náhuatl Tocon-tin, habiendo sido hasta 1915 llana planicie ––zacate, vacas–– donde bajaba algún aeroplano. El primero que, registrado oficialmente, tocó allí tierra fue un Bristol, en 1920, y hacia 1923 dos Lincoln Standard elevaban correo y personas desde ese espacio; luego el gobierno mandó a arreglarlo, pues posaría sus alas en él la famosa nave “Espíritu de San Luis”, de Charles Lindberg, quien en 1927 cruzó el Atlántico sin escalas (33 horas) de New York a París. En 1934 Tiburcio Carías lo modernizó, pero fue Juan Manuel Gálvez quien hacia 1950 lo asfaltó y compuso para maniobras aéreas militares. En 1962 los asombrados pobladores vimos volar sobre Toncontín al primer jet, un Bac-One-Eleven de TACA.
Ignoro su agrimensura, expertos dicen que 150 manzanas y que se ubica a seis kilómetros del centro capitalino, que en geografía es nada. OACI lo califica de acercamiento (approach) “difícil” aunque no peligroso, si bien cuando ocurren accidentes aeronáuticos (quince desde 1962) rompen sus vestiduras partidarios y opositores de clausurarlo, comedia que los capitalinos escenifican desde hace 60 años.
Y cada vez surgen curiosas (y materialistas) propuestas para aprovechar su terreno supuestamente estatal (¡corran a averiguar si es municipal!): que sede de milicias, laguna potable, fausto centro comercial, lotificarlo para edificación de viviendas, central de autobuses, campo exclusivamente militar o de emergencia aérea, aeropuerto secundario, terminal de taxis y alguien sugirió cierta vez zoológico. Lo cual es histórica e ideológicamente interesante, pues todas esas visiones nacen concebidas desde un aprovechamiento monetario, físico y concreto del espacio límite, jamás espiritual. Nuestro pueblo está tan fincado a lo real que su pensamiento no alcanza a volar más allá que lo inmediato, le es inaudito el porvenir…
Pues, ¿cuál es en este minuto la más urgente necesidad social?… Terapia psicológica masiva, quizás psiquiátrica (no estamos locos, pero con estrés y severa ansiedad). Y por ende lo que debe buscarse es cómo destrabar, desarticular, desactivar la espoleta de ese proceso patológico, aligerar la pena, abrir espacios abundantes de esparcimiento, relajación, deporte, goce vital, estética ecológica, participación ciudadana, solidaridad y voluntariado, así como particularmente convivencia, pues vecino que fraterniza con vecino raramente lo mata.
Toncontín debe ser, cuando liberado, parque abierto donde las parejas de todo estrato y esfera comunal lleven a abuelos e hijos a compartir la respiración del planeta, disfrutar la flora, sospechar su fauna (acuarios en su interior serían fantásticos) y donde la escuela conduzca a los pupilos para amar y preservar su país. Si no fabrico error, el último parque popular inaugurado en Tegucigalpa fue el Picacho, en 1943…
¿Por qué Londres exhibe escasa criminalidad? En parte porque tiene 3,000 parques con 13,000 especies de vida silvestre, será pronto declarada ciudad jardín: aterrizas sobre Berlín y la verdosidad de Tiergarten (con Unter der Linden) deslumbra: son 150,000 árboles; el parque Fairmount de Filadelfia (37 km²) ofrece pesca y libertades al aire libre; el Chapultepec de México (1,800 hectáreas) es pulmón urbano; el más grande y elegante de Europa es Phoenix, en Dublin (7,000 km), en tanto que Central Park (NY, 4,000 km²) logra su meta política con la mayor densidad posible en el orbe: hermanar a razas, credos, ideologías, sectas, confluencias y diferencias siquiera por un día, para que convivan, se reconozcan y no se destruyan mutuamente, lo que es objetivo cenital de todo parque urbano: acercar entre sí a la humanidad…
Oasis en medio de edificaciones, aliento existencial, preponderancia del intelecto sobre lo físico, cual debe ser; verde sobre verde, búsqueda de lo universal contra la estrecha y mercantil mente, desear que las generaciones de mañana, hoy, ayer construyan paradigmas felices no forzosamente obligados a posesión material, los parques son disfrute, introyección, placer.
¿Qué superior medicina cósmica, a largo plazo, contra el fenómeno de la anomia social sino la naturaleza…?