Guacamayas rojas surcan los cielos de La Ceiba, tras más de 60 años de ausencia
El proyecto, liderado por Pro-Alas junto a instituciones públicas, empresas privadas y organizaciones locales, busca restablecer poblaciones silvestres en las cercanías de los parques nacionales Pico Bonito y Nombre de Dios mediante un proceso científico de reintroducción y monitoreo.
- Actualizado: 30 de mayo de 2026 a las 08:46
Ocho guacamayas rojas fueron liberadas en las últimas horas en la cuenca del río Cangrejal, marcando el regreso de la especie al litoral Atlántico hondureño tras más de 60 años de ausencia. Las imágenes del espectacular momento.
Las aves, nacidas y criadas en Macaw Mountain, en Copán Ruinas, iniciaron una nueva etapa en libertad en las faldas del Parque Nacional Pico Bonito.
La liberación representa un hito para la conservación de la biodiversidad hondureña y la recuperación de especies emblemáticas en ecosistemas naturales.
Antes de ser liberadas, las guacamayas pasaron por un proceso de preparación que incluyó entrenamiento de vuelo, adaptación al entorno y manejo nutricional especializado.
Según Pro-Alas, el siguiente paso será monitorear a las aves y brindarles apoyo alimenticio mientras aprenden a encontrar sus propios recursos en la naturaleza.
Las primeras horas en libertad permitieron observar a las aves explorando su nuevo hábitat mientras permanecían atraídas por otras guacamayas que aún permanecen en resguardo.
El proyecto busca establecer nuevamente una población silvestre de guacamayas rojas en una región donde no se reportaban ejemplares desde la década de 1960.
La cuenca del río Cangrejal fue seleccionada por sus condiciones ecológicas y su cercanía con los parques nacionales Pico Bonito y Nombre de Dios.
La iniciativa es impulsada por Pro-Alas en alianza con la Cámara de Turismo de La Ceiba, el ICF y la Alcaldía Municipal ceibeña.
Empresas privadas, operadores turísticos, fundaciones y ciudadanos se sumaron al esfuerzo que hizo posible el histórico retorno de las guacamayas al Caribe hondureño.
La reintroducción de la especie también busca fortalecer el turismo de naturaleza y la conciencia ambiental en la región atlántica del país.
El éxito de esta primera liberación abrirá la puerta a nuevos grupos de guacamayas que serán incorporados gradualmente al ecosistema una vez que las primeras aves se adapten a su entorno.