Las comisiones nombradas por los que comisionamos para que nos gobernaran no son nuevas y sus resultados los hemos constatado y lamentado.
Es oneroso mantener a personas dizque entendedoras de la comisión que les comisiona el que no puede por incapacidad con la comisión que aceptó como presidente. Todos los mandatarios delegan su responsabilidad la mayoría de las veces en otros irresponsables que aceptan urgidos.
Este gobierno ha sido prolijo en comisiones. Desde el inicio, nombró comisionados ad honórem pero con el andamiaje burocrático por simple deducción, sus sueldos son una enorme erogación para el “tesoro” nacional por lo que ya queda poco de lo poco que había. No se midió en ningún gasto nunca.
Cuando una institución gubernamental tiene un problema por incompetencia de los funcionarios que nombró el gobernante le pone una comisión para entretener tontos mientras el tiempo olvida y el pueblo desatiende.
La ENEE, ENP, Soptravi, Salud Pública y otras instituciones descentralizadas donde colocan activistas para que desnaturalicen la razón de sus funciones, son mal ejemplo.
Al correligionario, al pariente, al recomendado hay que darle chamba aunque sea incapaz y hasta en comisiones les nombran para que ganen “unos centavitos” que perdemos todos los que vemos el circo. Causa y efecto del fracaso de la administración pública.
Lo negativo es que el comisionado Presidente de la República conoce los resultados y las recomendaciones y usando su lúcido cacumen recibe sonriente los mamotretos y los engaveta más sonriente aún, convencido que no aplicará nada para corregir los entuertos por los cuales comisionó a los “expertos”. ¿Qué han corregido en la portuaria, puerto de corrupción reconocido? Nada, absolutamente nada.
En la ENEE se han hecho millonarios esos que “trabajan” cada 4 años cuando gana el partido para ejercer el oficio que los marca sin inmutarlos. En todas las entidades donde se han detectado robos a mansalva y que se sabe, porque el presidente conoce bien a sus corruptos, tampoco se ha resuelto nada.
¿Entonces para qué tantas comisiones sin soluciones? ¿De qué han servido los comisionados que nombró desde el inicio de este juego de mal gobierno? Para nada, absolutamente para nada. Vean la depuración de la Policía y las recomendaciones de la Comisión de Verdad. Papel mojado.
La última es la comisión interventora en el Ministerio Público, inhabilitan a sus directivos en una situación impensada, pienso yo, o bien pensada, dicen los pensantes políticos que saben de estos juegos peligrosos, y ya veremos que salga lo que salga, no servirá para nada, absolutamente para nada.
No habrá más presupuesto, ¿de dónde tela si no hay arañas?, y seguiremos quejándonos de la impunidad porque favorece de todas maneras y formas a los políticos que dirigen la cosa pública, llámese Ejecutivo, Judicial o Legislativo. ¿Verdad que no hay un corruptor político o un político corrupto preso?
Desde que el mandatario instauró este “gobierno de la impunidad nacional”, Honduras va en picada, los que deberían de responder desde la cárcel por sus delitos son ahora candidatos de elección popular y seguro que ganarán, porque no tenemos memoria histórica, somos ciudadanos incivilizados del país de las eternas comisiones sin soluciones.