Exteniente. Porque durante más de diez años estuvo prófugo de la justicia, que le reclamaba por el asesinato del dirigente popular Herminio Deras, ocurrido en 1983 en San Pedro Sula, cuando el acusado era miembro del temible Escuadrón 3-16, y ha sido detenido para que termine de pagar la sentencia a la que había sido condenado.