En un país tan subdesarrollado como el nuestro, en el que el explosivo coctel de las carencias materiales, espirituales y afectivas elevan hasta el paroxismo la crisis socioeconómica, las mujeres han jugado un papel preponderante para evitar que el desastre fuera peor, aunque esa contribución todavía no es reconocida plenamente.
Aun siendo víctimas del machismo, la desigualdad, la sumisión y, por lo tanto, relegadas a un segundo plano a veces hasta en el propio hogar, las mujeres son un soporte invaluable para las nuevas generaciones y, por ende, para el futuro de la sociedad.
Con el paso del tiempo, y principalmente desde el 25 de enero 1954, cuando en Honduras conquistaron su derecho a ejercer el voto y a participar en la actividad política del país, la contribución del sexo femenino con la hondureñidad ha ido creciendo. Obviamente, todavía falta mucho para desterrar para siempre la desigualdad de género que impide el aprovechamiento de todo su potencial.
Pero hasta factores negativos, como el incremento en el número de casos registrados de violencia doméstica, en el fondo, son el resultado del avance, de una mayor conciencia de sus derechos, ya que simplemente demuestra que las mujeres cada vez más rompen el silencio que antes protegía por completo a sus agresores.
La lucha de las mujeres por la conquista de todos sus derechos ha avanzado, pero todavía falta mucho más. También los hombres deben incorporarse de forma decisiva a la búsqueda de la igualdad de las mujeres ya que tener éxito en ese campo no solo sería una cuestión de justicia sino también de conveniencia. ¡Sin lugar a dudas, la igualdad de género marcaría el principio del fin de muchos de nuestros problemas y abriría las puertas al desarrollo integral de Honduras!
Para el caso, si ellas actuaran con la misma irresponsabilidad de muchos hombres y abandonaran a sus hijos a su suerte, con toda seguridad el número de mareros, delincuentes, drogadictos y toda clase de antisociales fuera mucho mayor que en la actualidad.
Muchas felicidades en este Día de la Mujer Hondureña para todas las bisabuelas, abuelas, madres, suegras, hijas, nietas, sobrinas, tías, primas, hermanas, esposas, novias, compañeras, amigas…