Hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fecha propicia para identificar las acciones que el sexo femenino tiene en los aspectos relativos al agua potable y al saneamiento de sus hogares.
Al respecto podemos mencionar que hace dos décadas la mujer, salvo contados casos, intervenía en aspectos de agua potable más que en el saneamiento concretándose al acarreo y al uso del agua para consumo y uso doméstico.
Hoy su actividad se ha incrementado no solo en la vigilancia en que el suministro de agua sea proporcionado en sus hogares, sino también en las diferentes facetas que constituyen el suministro de agua para todos los usos.
Mediante la capacitación formal en universidades vemos cómo la mujer, según su especialidad, participa en la gestión financiera de proyectos, en planificación, en políticas del agua, en capacitación, en análisis laboratorial, en dirección de proyectos, en administración, estudios de cuencas hidrográficas, planes de manejo en cuencas, estudios hidráulicos, ambientales e hidrogeológicos; en políticas, en abogacía, en estrategias; en fin en todo el quehacer sectorial.
A nivel rural el grado de escolaridad también se ha incrementado y esto permite que la mujer participe en los diagnósticos, en el acompañamiento de los proyectos en reforestación y en la administración del agua a través de las juntas administradoras, continuando también con el papel de vigilantes y en su caso, con el suministro del agua en el hogar.
Con lo anterior se puede observar que la equidad de género en agua se va cumpliendo en la medida de la capacitación como un derecho que la mujer tiene para un futuro mejor.