No hay duda que esta es una campaña electoral atípica por muchísimas razones: esta vez los encontronazos verbales, las acusaciones, los señalamientos, el intercambio de culpabilidades del porqué Honduras está en esta profunda crisis ya no es entre los dos partidos tradicionales. Los principales contrincantes no pelean con igual intensidad los espacios publicitarios en los medios de comunicación o en las calles.
Pero hay muy pocos cambios con respecto a la calidad de las propuestas y hay muchos candidatos que siguen más interesados en atacar a sus adversarios, incluso acudiendo a la manipulación de datos, que en exhibir sus propias virtudes o en dar a conocer las propuestas de solución que tienen para los ingentes problemas que sufre el país.
Una de las cosas que no habíamos visto con tanta intensidad y que es una constante en la actual campaña electoral es que cada ONG, cada entidad de la sociedad civil, cada grupo social, organiza y monta un foro o debate con los candidatos presidenciales y hace que los políticos firmen pactos, compromisos o acuerdos. Y claro, como ellos andan en la cacería de votos lo firman, muchas veces sin saber qué es lo que firman. Algunos montan foros por el mero afán enfermizo de sobresalir, como lo que se hizo desde oficinas públicas. La Secretaria de Justicia y Derechos Humanos, aliada con una ONG plenamente identificada con un partido político en contienda, hizo su propio espectáculo y el más reciente fue el de la Comisión de Reforma para la Seguridad Pública (CRSP), que ha tenido un gris y pobre desempeño en el trabajo encomendado y a cuyos miembros se les ocurrió también montar su propio show.
Esta Comisión, que se ha dedicado a compilar leyes y que nadie las toma en cuenta, y que solo ha servido para que sus miembros tengan jugosos salarios, hizo su propio foro presidencial que pasó sin pena ni gloria, aunque abordaba uno de los más graves problemas que enfrenta el país: la inseguridad. A excepción del aspirante oficialista, el resto de los aspirantes presidenciales (Villeda envió un representante) firmaron allí el llamado Pacto por la Seguridad.
Honduras está en una situación tan difícil, todo empeorado en el gobierno actual, que resulta lamentable que ni la campaña electoral ni los espacios ofrecidos para que los electores puedan conocer mejor a los diversos candidatos son aprovechados como tales. Pareciera que se trata de una fiesta y algunos con sus buenas ocurrencias, ridiculeces, desplantes y anacronismos, más bien nos hacen reír aunque sea con un alto grado de sorna y decepción.