Cualquiera sea el partido político -–tradicional o emergente-- que triunfe en los comicios del próximo domingo, le tocará hacer frente a una muy compleja y problemática realidad, que tiende a agravarse con el transcurso de los meses. Entre los puntos más urgentes que deberá encarar e intentar solucionar se encuentran:
Un déficit fiscal que alcanzará al menos el 8% del PIB para fines de este año.
Una deuda interna y externa cada vez más elevada y onerosa, que crece aceleradamente en razón de nuevos préstamos concertados y el alza en las tasas de interés cobrados por los prestamistas.
Inseguridad ciudadana y violencia provocadas por la delincuencia común y el crimen organizado, tornando cada vez más precaria la gobernabilidad y la legitimidad democrática.
Fuerza policial que se resiste a ser depurada, que privilegia la represión antes que la prevención e investigación. Más de un centenar de oficiales y agentes devengan salario sin tener funciones asignadas.
Un sistema carcelario sobrepoblado que, lejos de procurar la rehabilitación y reinserción social de los reos, los degrada, fortaleciendo así sus conductas antisociales.
Creciente falta de credibilidad de las instituciones públicas por parte de la población ante su ineficiencia en la prestación de servicios.
Galopante corrupción pública y privada, hermanada con la impunidad, lo que la refuerza y autoalimenta a todos los niveles provocando el saqueo sistemático de cuantiosas sumas y deterioro de valores morales, cívicos y éticos en jóvenes y adultos.
Pobreza, miseria, desigualdad, concentración de la riqueza y las oportunidades, provocando conflictos interclasistas y erosionando cada vez más la convivencia pacífica y el tejido social.
Aumento en el sector informal de la economía, revelador de la alta tasa de desempleo abierto y oculto, que obliga a miles de compatriotas a un éxodo masivo hacia el exterior en búsqueda de trabajo.
Retorno al país, semana tras semana, mes tras mes, de compatriotas deportados de México y Estados Unidos por haber sido arrestados en razón de haber inmigrado sin la respectiva documentación, lo que exacerba el desempleo.
Esta es una lista incompleta, no estructurada en orden de prioridades, que deberá encarar, sin posibilidad de evadir responsabilidades, el nuevo equipo de gobierno que iniciará su gestión en enero del 2014.