Opinión

Importancia del posgrado

Hace poco se inauguró la Fundación Hondufuturo con el objetivo de apoyar a los profesionales hondureños que desean seguir estudios de posgrado.

Se trata de un programa de préstamos blandos para continuar estudios de maestría y doctorado en las mejores universidades del mundo.

Este es un fin muy loable y de incalculables beneficios para el país. ¡Cuánto hubiera deseado yo contar con un programa como este cuando me decidí a seguir estudios de doctorado en Estados Unidos!

Lo más que pude obtener en aquellos años fue una asignación de $100 mensuales de parte de la UNAH. Afortunadamente, la Universidad donde estudié me concedió un trabajo de asistente de laboratorio con el cual, contando con la ayuda de mi esposa, logré recibir el ansiado Ph.D.

¿Pero qué importancia tiene obtener un doctorado? Les voy a contar mi experiencia personal. Regresé a la UNAH y con la ayuda de mis colegas dr. Edmundo Poujol y dr. Humberto Cosenza orientamos el departamento de microbiología hacia la investigación científica.

Actualmente, ese departamento, que ahora es escuela, es el de mayor producción científica de la UNAH, con apoyo financiero considerable de Suecia y otros países

¿Qué pasaría si en otras áreas del desarrollo humano tales como la agricultura, las ingenierías, la economía, la química, la física, la biología y las ciencias sociales contáramos con profesionales altamente calificados?

Veríamos una explosión de ideas, nuevos productos, patentes y oportunidades insospechadas para los hondureños.

El principal aporte de los estudios de posgrado es el desarrollo de las capacidades del cerebro humano para innovar, buscar soluciones nuevas para los problemas del mundo. A

quí en Honduras, tenemos grandes riquezas no solo en la minería, sino en la biodiversidad como fuente de nuevos medicamentos, nuevas fuentes de energía renovable, nuevos productos para hacer la vida más cómoda y agradable.

Como bien lo dice Mario Argueta en su artículo “Ampliando oportunidades educativas” (EL HERALDO 23/10/2013) el peligro es que estos profesionales con sus estudios de posgrado se queden en el exterior, ya que las oportunidades y los salarios son mucho mejores allá.

Para prevenir eso, los contratos deben incluir una cláusula que les obligue a regresar a su país y trabajar por lo menos el número de años que gozaron de la beca/préstamo.

Por otro lado, en Honduras deben existir los incentivos económicos y el aprecio para estos profesionales con maestrías y doctorados. Así se evitaría la “fuga de cerebros” tan frecuente en el tercer mundo.

Felicito a los nueve empresarios que han decidido organizar la Fundación Hondufuturo y ojalá que otras empresas se les unan para hacer más fuerte la Fundación y así ayudar a jóvenes talentosos a realizar sus sueños.

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