En Honduras es una falta de respeto tremenda la que se hace con los feriados.
Primero, el feriado es una fecha especial para conmemorar el nacimiento, muerte o la presencia de un héroe nacional o la recordación de un momento patriótico o de impacto social. Es una fecha inamovible y sirve de recuerdo para generaciones venideras.
Segundo, en otras naciones las autoridades nacionales imponen asueto en casos de emergencia, necesidad pública o fuerza mayor para evitar conglomerados y separar comunidades. En Honduras todo es un desorden.
Es patético que la autoridad se preste para aflojar el trabajo con los traslados de feriados por pura conveniencia, sin respetar el recuerdo del momento que originó la memoria colectiva. Peor aún es atribuir a un sindicato o a una empresa o a cualquier entidad el despacho de asuetos sin justificación o como conquista laboral.
El feriado y el asueto no son considerados como descansos sino como una conmemoración para unir un sentimiento y no como justa causa para hacer nada o ver televisión hasta dormir. Poco falta para que las etapas clasificatorias sean motivo de asueto común o partidos de la Champions League o la celebración del día de las brujas o de los santos inocentes.
Ninguna autoridad debe atribuirse el derecho a promover asuetos o feriados inventados y es un mal ejemplo que cuesta millones el traslado de feriados y asuetos justificando barbaridades para malgastar al tiempo.
Aplaudo mucho a los ingleses que cuando se les pregunta por qué son puntuales, responden de forma contundente: Por que el tiempo es vida y no se debe restar, sino que aprovechar.
Perder el tiempo es peor que perder dinero; es quitar vida a los años porque al final estaremos enterrados… sin tiempo.