Labor. Porque su valía no está en ser “poeta ni artista ni filósofo”, sino en la satisfacción y dignidad que da al hombre y a la mujer de ser útiles y productivos, porque “la noble frente que en sudor se moja jamás ante otra frente se sonroja ni se rinde servil a quien la ultraja”, sobre todo en una sociedad donde el dinero fácil es el ideal de muchos.