Soli-Diario, de la sección Metro de EL HERALDO, ha iniciado la undécima entrega de útiles escolares y zapatos a los alumnos de las zonas más pobres del país.
Gracias a la solidaridad de las empresas, instituciones y lectores aportantes, un año más se cumple con esta contribución a fin de que, incluso los hijos de los más pobres, cuenten con lo básico para permanecer en sus centros de estudios y forjarse un mejor futuro.
La semana pasada comenzamos en Cedeño, Marcovia, Choluteca, y en El Plan, Morocelí, El Paraíso, donde se congregaron niños, padres de familia y maestros de las aldeas y caseríos aledaños para recibir sus kits escolares y zapatos, estos últimos donados por la fundación Buckner. Además de los departamentos mencionados, este año la Maratón del Saber recorrerá también las comunidades más pobres y apartadas de Valle y Olancho.
Resulta innegable que esta forma de hacer efectiva la responsabilidad social de EL HERALDO y de los otros participantes, --además del impacto que tiene hacia el futuro el esfuerzo de luchar contra la deserción escolar, proveyendo útiles escolares y zapatos a niños cuyos padres sobreviven en extrema pobreza-- también retribuye, con creces, de forma inmediata, como la satisfacción interior de ver la alegría reflejada en esos rostros infantiles o la forma en que se aferran a las donaciones recibidas como si se tratara del más preciado tesoro.
“Le damos las gracias a EL HERALDO y a todas las empresas que hacen posible la entrega de los útiles escolares en nuestras aldeas”, expresó con plena conciencia de las precariedades económicas de los padres de familia de esas aldeas, la unidocente Dunia Uclés, de la Escuela Minerva, de El Plan.
De esta forma cada cuaderno, cada lápiz, cada borrador, cada sacapuntas, cada libro, cada par de zapatos que es incorporado a la Maratón del Saber de Soli-Diario y que son entregados en las inocentes manos de los niños más pobres de Honduras tienen muchísimo más valor que el precio asignado por el mercado, ya que en muchos casos –aunque pareciera exagerado-- significa la permanencia o no de estos infantes en las aulas y, por lo tanto, tienen la capacidad de marcar futuro.
Por eso EL HERALDO reitera su agradecimiento hacia las empresas, las instituciones, los lectores y los particulares que, con su contribución hacen posible pasar de la prédica de la solidaridad y el amor al prójimo a una acción efectiva que también aporta a la construcción de un mejor país.