Opinión

El cinismo de Yani

Es evidente que una parte de la clase política hondureña se ha pervertido, ha perdido la brújula de la ética y la moral en el quehacer público. Por esa razón mientras el pueblo se siga equivocando eligiendo malas autoridades municipales, malos diputados al Congreso Nacional o malos presidentes de la república, el futuro del país estará cada vez peor.

Un ejemplo de lo mal que actúan algunos políticos es la actitud perversa, calculadora y malintencionada de Yani Rosenthal, al obstaculizar un arreglo político que permita la unidad en la cúpula del Partido Liberal.

El señor Rosenthal y algunos de sus seguidores piden al candidato liberal más de lo que obtuvieron en las urnas, en una clara demostración de oportunismo político que obstaculiza los esfuerzos de este partido por alzarse con la victoria en noviembre.

Yani, cuyas empresas han sido favorecidas con jugosos proyectos salidos del Congreso Nacional, aunque declare lo contrario claramente juega a hacer perder a Mauricio Villeda.

Ante esta actitud poco ética, Villeda debe intensificar su contacto diario con la base departamental de la dirigencia del Partido Liberal e ir a la búsqueda del voto independiente y dejar al empresario sampedrano hacer sus negocios en el Congreso Nacional, que siga vendiendo a su instituto político por unas cuantas monedas como Judas.

El pueblo hondureño debe entender que la política es como cualquier actividad humana, donde hay buenos y malos seres humanos, donde unos actúan de buena fe, buscado el bien para los demás, pero hay muchos otros que solo se mueven por el interés y lucro personal. A estos políticos calculadores y pisteros es a los que hay que identificar para darles la espalda.

La falta de memoria histórica es una de las causas por las que Honduras se encuentra sumida en esta gran crisis, algunos malos políticos ya comenzaron a presentarse como mansas palomas para que se les favorezca en las urnas, veremos si esta vez el pueblo se deja engañar.