Editorial

Vacunas vs. transparencia

Los representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han informado que mañana, sábado, llegará al país el primer lote de 48,000 dosis de la vacuna AstraZeneca, y que el mismo forma parte de las 139,000 dosis que el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, dijo que llegarían este mes.

La producción y distribución de las vacunas han dejado evidenciada la inequidad en el tema de acceso a las mismas, reflejada en el hecho de que los países ricos avanzan aceleradamente en la inmunización de su población, mientras los países pobres esperan pacientemente que les lleguen los primeros lotes para iniciar el proceso.

Pero también ha evidenciado una nueva forma de corrupción en países como Argentina, Perú y Chile, en donde estallaron escándalos por el manifiesto abuso de poder de altos funcionarios gubernamentales al incluirse, e incluir a sus aliados políticos, familiares y amigos, en las listas de vacunación en detrimento del personal que está en la primera línea de lucha contra el mortal virus.

Lo sucedido en aquellos países debe llamar la atención de los y las hondureñas, y principalmente de sus autoridades para que no osen cometer los mismos errores, y más bien aseguren que esos primeros lotes serán para el personal sanitario a nivel nacional.

La transparencia, esa cualidad que debería regir las actividades diarias de los funcionarios, debe prevalecer en el proceso de inmunización del total de la población, y enmarcada en ella, dar a conocer desde ya los programas de vacunación y los mecanismos de control de los procesos de aplicación a nivel nacional.

La esperanza de que esas vacunas servirán para la inmunización de quienes luchan contra el virus en la primera línea no debe ser borrada por actos similares a los sucedidos en los países suramericanos.