Editorial

Las elecciones y los observadores

Honduras se apresta a ir al décimo proceso electoral desde el retorno a la democracia.

Este año, 6.2 millones de electores están convocados para concurrir a las urnas para votar por un Presidente, tres designados presidenciales, 20 diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen), 128 diputados al Congreso Nacional y 298 corporaciones municipales.

Aunque algunos sectores han querido manchar el desarrollo electoral y otros desatan campañas de desprestigio, lo cierto es que hay confianza en la mayoría en que este proceso sea transparente.

Sabemos que no hay procesos perfectos, ni la primera democracia del mundo los tiene. Pero los resultados siempre han sido incuestionables.

A nadie le conviene manchar las elecciones generales, ni a los políticos ni al resto de los hondureños que anhelan vivir en democracia.

Por eso es tan importante la participación de la comunidad internacional que, ante la invitación realizada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), ya ha dicho presente como veedora en un año electoral inédito por el tema de la reelección y en las que se espera una gran concurrencia.

Primero, la Organización de Estados Americanos (OEA), luego Estados Unidos y ahora, recién, la Unión Europea (UE), que ha confirmado el envío de una delegación a partir de octubre. Ellos, a través de sus misiones de observadores electorales, certificarán el proceso y eso ayudará mucho en términos de credibilidad y confianza.

La presencia de estos veedores dará también tranquilidad a quienes, con o sin fundamento, temen que haya irregularidades el próximo 26 de noviembre.

Nos aprestamos a unas elecciones que serán las más observadas, con más de cinco mil observadores internacionales y nacionales, incluyendo a la empresa privada y la sociedad civil.

Es de valorar y agradecer ese acompañamiento externo como mecanismo de integridad electoral, pues nos permite no solo fortalecer nuestra democracia, sino también la institucionalidad.

Pero al final somos los hondureños los primeros que debemos velar porque se den las garantías y la transparencia en las elecciones generales.