Editorial

Idoneidad sobre activismo político

Cuando la idoneidad prevalezca sobre el activismo político -al momento del nombramiento de los funcionarios públicos- se dará un paso firme en la consolidación de la democracia y en la eliminación de una serie de vicios en la administración pública.

En los próximos días el Congreso Nacional nombrará a los sustitutos de Rixi Romana Moncada en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y Eduardo Enrique Reina en el Tribunal de Justicia Electoral (TJE).

Aunque el diputado Rasel Tomé hizo un llamado a los abogados ligados al partido Libertad y Refundación (Libre) para que lleven sus hojas de vida y participen en la escogencia, el 19 de febrero el Legislativo anunció que las postulaciones están abiertas para cualquier profesional que cumpla los requisitos.

Para ocupar la consejería del CNE se requiere ser hondureño por nacimiento, mayor de 30 años, título universitario, reconocida idoneidad y estar en el pleno ejercicio de los derechos civiles, indica el artículo nueve de la Ley Electoral.

En el caso de magistrado al TJE, la normativa establece que debe ser mayor de 35 años, con 10 años de experiencia profesional. Igualmente, no debe incurrir en las mismas inhabilidades dictadas para los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y consejeros del CNE.

El plazo para postularse vence este jueves 24 de febrero y los candidatos deben entregar sus documentos en la primera secretaría del Congreso Nacional. Deben acreditar su hoja de vida y soportes, partida de nacimiento, título universitario, tarjeta de identidad, registro tributario nacional y antecedentes penales.

La ley no habla de que los aspirantes tienen que ser abogados, pero sí profesionales universitarios y sobre todo de reconocida idoneidad, una virtud que -los hondureños esperan- se imponga sobre el activismo político. Esta es una oportunidad para dejar atrás el tradicionalismo, de lo contrario será más de lo mismo.