Editorial

Cae matrícula en escuelas públicas

EL HERALDO publicó esta semana una información que debe llamar a la reflexión a las autoridades educativas, a los docentes y a la población en general: la matrícula en los centros básicos de enseñanza viene en picada, y a nadie parece importarle.

Este fenómeno se presenta, para el caso, en las emblemáticas escuelas Lempira y República de Argentina en Comayagüela, que cuentan, nada más, con una matrícula de 393 y 461 alumnos y alumnas, respectivamente, y el Instituto Central Vicente Cáceres, donde la matrícula no superó este año los 3,000 alumnos. Por las aulas de estas tres instituciones han circulado miles de niños, niñas y jóvenes, muchos de los cuales, con el transcurso del tiempo, llegaron a ser reconocidos profesionales en diferentes áreas del conocimiento y a ocupar altos cargos de la administración pública.

La caída en la matrícula tiene varias causas. No hay duda que las condiciones de pobreza de la gran mayoría de la familia hondureña obliga a muchos niños y niñas a quedarse en casa y a trabajar desde temprana edad para ayudar a la manutención de sus familias; que la inseguridad ciudadana, la violencia y la delincuencia, también ahuyentan a los chicos de las aulas de clase, sin dejar de lado la pérdida de clases ocasionadas por las protestas y paros desde el gremio docente. El Estado no está exento de culpas y así lo establecen los informes de organismos nacionales e internacionales, que señalan, por ejemplo, que pese a la inversión millonaria que hace en el sector educación, actualmente medio millón de niños y niñas están fuera de la escuela. La Secretaría de Educación está obligada a tomar esta problemática en serio y comenzar a definir políticas y estrategias para, en primer lugar, garantizar a los jóvenes y niños, su derecho a la educación, y eso se logrará manteniendo abiertos todos los centros de enseñanza que ya funcionan y abriendo otros más donde los requiere la población, nunca quedándose de brazos cruzados ante situaciones como las que viven las escuela Lempira y República de Argentina.