Editorial

Avanza agenda regional de seguridad

Los Estados Unidos siguen preocupados por el creciente flujo migratorio desde los países centroamericanos y más por la presencia de redes criminales que están empeorando la crisis.

Así lo expuso la secretaria de Seguridad Nacional de ese país, Kirstjen M. Nielsen, en su visita de ayer a Honduras para participar en la V Reunión de Ministros y Secretarios de Seguridad de Guatemala, El Salvador y Honduras.

“No debemos equivocarnos, juntos estamos enfrentando una crisis regional sin precedentes”, dijo Nielsen a sus colegas, con quienes avanzó en una agenda regional para identificar y aplicar medidas para frenar el flujo ilegal de personas y sentar las bases de lo que ellos llaman una migración segura.

Al final de la cita, y según se desprende del comunicado conjunto que leyó el ministro de Seguridad de Honduras, Julián Pacheco, todos están caminando en la misma dirección.

Según los funcionarios, los documentos firmados brindarán los mecanismos que les permitan sincronizar esfuerzos y concentrarse en la lucha contra la trata y el tráfico de personas; combatir las organizaciones criminales transnacionales y pandillas, expandir el intercambio de información e inteligencia, y fortalecer la seguridad de fronteras aéreas, terrestres
y marítimas.

Nielsen dijo que en la medida que se apliquen los acuerdos, “los traficantes ya no podrán beneficiarse de la miseria humana”. “No permitiremos la explotación de poblaciones vulnerables; juntos superaremos la ilegalidad”, añadió.

Los avances en materia de seguridad son importantes para los Estados Unidos y los países de la región, pero el esfuerzo debe ir más allá. Deben, sin duda, sentarse las bases para el arranque económico de la región y la creación de las oportunidades que los centroamericanos creen que encontrarán en la gran nación del norte. Mientras ello no suceda, las poblaciones vulnerables que hoy están siendo víctimas de engaño por parte de grupos transnacionales del crimen, lo seguirán siendo.