Editorial

A 20 años del huracán Mitch

El paso del huracán Mitch por la región centroamericana hace ya 20 años (entre el 22 de octubre y el 5 de noviembre de 1998) es un hecho que quedó grabado en la memoria histórica de los países a los que el fenómeno natural arrasó, causando destrucción y muerte a su paso.

Su impacto fue devastador social y económicamente, principalmente para Honduras, el país con una de las economías más endebles de la región y, por ende, entre los dos más pobres del continente.

Veinte años después, los efectos del meteoro siguen estando presentes y no solo en la mente de los ciudadanos que vivieron y fueron impactados directa e indirectamente, sino también en las mismas calles de Tegucigalpa y Comayagüela, en las que todavía se pueden ver rastros de los destrozos causados.

Rastros que están allí como un recordatorio para que los ciudadanos y las autoridades municipales y gubernamentales tomen conciencia de la importancia de adoptar políticas y medidas encaminadas a tener un país menos vulnerable ante estos fenómenos meteorológicos.

Políticas encaminadas a reducir en la medida de lo posible los efectos de los fenómenos a los que el país es vulnerable mediante acciones de mitigación, predicción y alerta, y preparación.

Políticas encaminadas a fortalecer las capacidades para resistir y hacer frente a los peligros, sin dejar de lado el ataque a las causas que generan la vulnerabilidad, como la pobreza, el mal gobierno, la discriminación, la desigualdad y el acceso insuficiente a recursos y medios de subsistencia.

Políticas que garanticen el manejo transparente de los fondos que a ellas se destinan y a acabar con la costumbre de que estos fenómenos sean la puerta para el nacimiento de nuevos ricos, quienes sin pudor roban y desvían las ayudas destinadas a los necesitados.

Para lograrlo se requiere el compromiso de la ciudadanía y de sus autoridades, para que todos, en un haz de voluntades, se centren en trabajar a diario por construir un país menos vulnerable a desastres naturales en los años futuros.