Lección 1. La democracia no ha muerto, sólo está contaminada, muy enferma, en cuidados intensivos. La lucha por adecentar la democracia en Honduras es desafiante, ineludible e impostergable. Lección 2. Urge en Honduras una revolución ética en la política, que inicie en los hogares y continúe en las aulas escolares, colegiales y universitarias, que sea la tarea principal de las escuelas de formación de cuadros de los diferentes partidos políticos. Lección 3. Las elecciones internas recientes aumentaron la desesperanza, la desconfianza. Sin duda, el fraude evidente —defendido de manera cínica por los políticos inescrupulosos, de todos los partidos— ha sido un golpe muy fuerte, principalmente para los nuevos votantes.
Lección 4. No usaré el término auditoría forense porque la democracia no ha muerto. Sin embargo, urge un nuevo escrutinio, confiado a personas de honradez comprobada. En el país, los notables y la mayoría de grupos de la sociedad civil que integran las comisiones nombradas para cada problema siempre tienen un corazón político no muy clandestino, en muchos casos huelen a dinero mal habido. Lección 5. El desprestigio de los partidos políticos, después de las elecciones internas, fue confirmado, es evidente y desanima a los jóvenes electores que tienen que decidir cuál es menos malo. Lección 6. Como entre cielo y Facebook no hay nada oculto; han circulado, una gran cantidad de audios que comprometen a los candidatos fraudulentos e inescrupulosos, los que por honor deberían pedir perdón y renunciar. En la cabecera municipal de un municipio de mi departamento nunca habían votado más de trescientas personas por mi partido, pero hoy apareció un candidato a diputado con casi mil votos y un audio con su voz afirmando que en las generales tendrá el apoyo del partido en el poder, al que él es opositor. Lección 7. Las campañas onerosas, la compra de activistas y voluntades para inflar resultados en todos los partidos evidenció, sin ninguna duda que si inflaron votos en una elección interna, inflarán sus bolsillos al llegar al poder y gobernarán con el tilín tilín.
Algunos candidatos a diputados o diputadas dieron dinero a varios candidatos a alcaldes de su partido para que los promovieran. Les ofrecieron además que si resultaban ganadores, el día lunes 25 les pagarían una cantidad significativa. ¿Cómo se le puede llamar a esto? Ambición de poder, deslealtad, chantaje … de cualquier modo, menos honradez o política limpia.
Lección 8. Hubo campañas modestas, fundamentadas en propuestas y en el prestigio de los candidatos quienes, seguramente, habrían sido electos de no ser por las actas infladas y la mano visible del dinero sospechoso, en las campañas electorales de los despreciables políticos fraudulentos. Lección 9. Urge evidenciar la indecencia de los inescrupulosos que propiciaron, con su dinero o con el dinero de fuentes dudosas, esta recaída grave del proceso electoral. Lección 10. Hay que leer reflexivamente la decepción, la desesperanza que las elecciones internas han dejado en el pueblo para propiciar ánimo y disposición de luchar desde los diferentes partidos contra las practicas vernáculas y tradicionales de hacer política. La democracia no ha muerto, sólo está enferma, muy enferma, y es nuestra obligación de ciudadanos extirpar sus males. La democracia no ha muerto, tenemos la fuerza de nuestro voto para expulsar del poder a los que ya días le vienen haciendo daño y a los que se inician en esas asquerosas prácticas antidemocráticas. La revolución ética será remedio infalible para comenzar a construir una patria para todos con una estructura de poder axiológica e ideológicamente diferente.