“Un hondureño ante la modernidad de su país: Rafael López Padilla (1875-1963)”. Tegucigalpa, Guaymuras, 2022, Tomo I, por Dario Euraque, y “En pesquisa del oro verde: Migraciones internas hacia las zonas bananeras de Honduras (1899-1932)”, por Marvin Lemus Rivas. Tegucigalpa, Guardabarranco, 2021, bienvenidos aportes que amplían el conocimiento relativo a la costa norte y los flujos humanos que hicieron crecerla y diversificarla demográfica, étnica, económica y socialmente.
Euraque incursiona exitosamente en el género biográfico abordando a un compatriota hoy totalmente ignorado, así como las “implicaciones que tuvo el surgimiento de la costa norte sobre la formación del Estado concesionario, especialmente sobre los recursos fiscales que necesitaba la administración pública”.
Se remonta a los orígenes intibucanos de Rafael y su padre, el emprendedurismo de ambos en la forja de fortuna, con el cultivo del banano y el comercio ganadero, vinculando su prosperidad y declive con personajes y sucesos políticos acaecidos en Honduras: Zemurray, Manuel y Policarpo Bonilla, Bertrand, López Gutiérrez, Carías, guerras civiles, intervenciones militares y diplomáticas estadounidenses, Cuyamel y United Fruit Co., Gran Depresión Económica, finqueros independientes nacionales y extranjeros.
Define al Estado concesionario así: “Aquel cuya capacidad de generar ingresos para la administración y el ejercicio del poder burocrático no se originó en los regímenes tributarios y arancelarios, sino en la comercialización y venta de privilegios concesionales a los recursos nacionales. Esto creó una cultura política correspondiente entre sus élites que siguió siendo un modelo de negocio central y una estrategia política entre las generaciones sucesivas en el siglo XXI”.
Lemus Rivas centra su investigación en los de abajo: fuerza laboral hondureña, salvadoreña, antillana que arribó a las plantaciones bananeras en búsqueda de empleo en condición de proletariado agrícola y técnico inserta en la economía capitalista foránea que crecientemente desplazó a bananeros individuales para integrar monopolios verticales acaparadores del cultivo del banano, construcción de líneas férreas, ingenios azucareros y comisariatos.
Divide su obra en tres etapas: inserción de las bananeras como productoras y exportadoras, a partir de 1899, rápida expansión y consolidación (década de 1920), crisis y consecuencias (1929-1932).
Ambos aportes bibliográficos incluyen impresionante respaldo de fuentes primarias y secundarias, entrevistas, estadísticas, fotografías, confirmando el talento y dominio historiográfico de ambos colegas. Gracias a ellos se va despejando nuestro conocimiento de la incorporación de Honduras a la economía mundial y sus diversos impactos.