Columnistas

¡Como les estorban! Eso puede ser señal de que están en lo correcto. Es razón suficiente para entender que deben ser apoyadas. El ataque bajo el que el sector gobernante del Partido Nacional mantiene a dos integrantes del Consejo Nacional Electoral (CNE) amerita el respaldo de la ciudadanía para ellas. La afrenta constante, las pequeñeces en medios de comunicación y redes sociales de las que les hacen centro, trasciende lo político partidario para radicarse en el machismo prevaleciente. La valentía con la que sostienen su solicitud de recursos necesarios para el funcionamiento óptimo de la institución que rectoran debe ser respaldada por quienes aspiramos a un proceso electoral transparente, por el que quienes asuman los cargos sean los que la población elija. La misoginia capaz de arruinar lo que toca, tal como el sectarismo, el nepotismo o el alcoholismo igualmente debe combatirse. Acostumbrados como nos tienen a ver doblegadas voluntades de funcionarios públicos con varios dígitos y hasta con baratijas de bisutería, estas mujeres rompen cualquier molde. Honran la Patria y se honran. Las profesionales sobresalientes, por capacidad, estudios y experiencia, integrantes del Consejo Nacional Electoral (CNE) Ana Paola Hall y Rixi Moncada, requieren para el CNE dineros considerados indispensables para realizar el proceso confiable que anhela la ciudadanía. Tienen que dárselos. La pasión con la que Ana Paola Hall señala la actitud aviesa de algunos diputados, para acallar su responsabilidad cívica, no acepta interpretaciones equivocadas. Responde a su fervor patriótico de cumplir con su deber. Es la determinación legítima de quien se sabe servidora pública y como tal, responsable de cumplir celosamente con sus funciones. Ofrecerles cárcel e inhabilitación por lo que sería el desempeño correcto, lejos de asegurarles, a los promotores de la ignominia, los resultados que buscan, les restan simpatías y por tanto votos. Adelante, consejeras electorales. ¡Estamos con su lucha!