¿En qué consiste la resiliencia?
Lastimosamente hay casos de sufrimiento en lo real que nos marca en las emociones, que nos conlleva a fijarnos en el sufrimiento permanente que nos produce esas heridas del pasado.
Sin reflexionar, estamos sumergidos en esas
heridas.
Se siente miedo por todo, miedo que es muy difícil de alejar.
Luchamos en las adversidades, hay que librarse de la tragedia.
La superación de la tragedia es indispensable para afrontar el problema porque se representa el valor para darle fuerza a la vida misma, es verdad que se necesita adversidades para ser creativos en este
espacio.
Cuando se vive una tragedia la gente tiene el deseo de interesarse en el mundo de los otros.
Muchos profesionales de distintas formaciones desarrollan la empatía por medio del mismo dolor, aun sin haber pasado por ese proceso de la tragedia.
Descubren la muerte que causa dolor, pero sufren de manera distinta por la resiliencia, que nos hace más fuerte que el mismo dolor.
Parece una producción de arte.
Ahora mismo hay conflictos en nuestra Honduras donde los niños están siendo objeto de traumas por haber perdido sus hogares y las acciones de sus madres de darles calor, y les trabajan muy bien el “estrés”.
Todas las personas necesitan aprender a prevenir y controlar el estrés.
Quien no lo hace, puede poner en peligro su salud y su tranquilidad, mientras que quien conoce y pone en práctica acciones adecuadas para prevenirlo y afrontarlo, puede disfrutar de un estilo de vida más sano y más satisfactorio.
A cada persona le conviene conocer tanto su nivel de estrés, sus límites y capacidad de adaptación, así como la dosis de presión que puede soportar, para evitar situarse en condiciones que superen su umbral de tolerancia al estrés.
Al respecto, Melgosa (1995) señala que una cantidad moderada de tensión vital, esto es, de estrés, resulta saludable.