Cartas al editor

Producto Interno Bruto

Hablar del término Producto Interno Bruto (PIB), en esta sociedad, embriagada de licor, fútbol, política y algo más es un vocablo de poco uso, aunque es de vital importancia cada vez que queremos medir nuestro aumento o disminución económica, en relación a nuestros hermanos Centroamericanos.

Por ejemplo, el último dato que tenemos de referencia del PIB de Honduras, es el del año 2022, que nos determina una producción de 30,121 millones de dólares, que nos muestra en el quinto lugar de Centroamérica; por debajo de El Salvador que obtuvo $32,488.7 millones y solo por encima de Nicaragua con $15,000 millones y Belice con $3,000 millones y muy lejos de Guatemala que tiene un aproximado de $95,000 millones.

Recordemos que el PIB, mide el valor monetario de los bienes, productos o servicios que adquiere el consumidor final, de los artículos que se producen a lo interno del país. Existen algunas actividades que son difíciles de medir y que lastimosamente no se pueden cuantificar, como las operaciones del mercado negro, las labores de los voluntariados, por ejemplo, medimos la contribución del PIB cuando hay una venta de una entrada a un estadio de fútbol, pero no de la reventa de este mismo boleto por mercados externos a los aficionados de un equipo.

Tampoco se incluyen las depreciaciones de los equipos, las estimaciones de las cuentas por cobrar o la amortización de los intangibles. El cálculo del PIB en Honduras y sus mediciones las realiza el Banco Central, siendo este ente el encargado del valor por cada año finalizado.

Existen tres formas de medición del PIB: Método de Gatos: es la suma de todas las compras de bienes y servicios, aquí se mide el equilibrio de la demanda del país, en relación a las familias, las empresas y el sector estatal. Método de la Renta: suma de los ingresos de los agentes económicos. Método de la Producción: mide el peso en la generación de valores agregados en cada sector productivo.