A veces los únicos culpables (de tanta violencia) somos nosotros, los mismos hondureños que vivimos sumergidos por gobiernos mediocres.
Un pueblo vive como que no tiene voz ni manos para actuar, donde día con día perdemos seres queridos y lo único que se siente es impotencia. Un pueblo sin valor a nada, con un gobernante de presidente mediocre, mandatarios corruptos.
Creo que si todos peleáramos una guerra juntos como pueblo no pasarían miles de estas cosas que día con día lo único que causan es luto familiar.
Ánimo pueblo, es hora de levantar nuestra voz y pelear por una Honduras segura.
David Espinoza
Ciudadano