Cartas al editor

Latinoamérica abrió los ojos

No cabe duda que todo tiene un límite y que cuando la gota rebalsa el vaso llegan los extremos. El asesinato del presidente de Haití, el levantamiento del pueblo cubano que estaba dormido hace varias décadas ya, no es más que una indicación del rumbo que pueden tomar otros países que están sometidos bajo procesos similares. Son muchos los ciudadanos que están inconformes con sus gobernantes, y ya agachar la cabeza está pasando de moda. Tanto las dictaduras de izquierda como de derecha han demostrado ser un fracaso para las naciones, y mientras más tiempo se instala en el poder una dictadura más nociva se vuelve para esa nación.

Honduras lleva casi ocho años ya, y hemos logrado endeudamientos nunca antes vistos, han hecho que la pobreza aumente en tiempo récord y ahora solo estamos por encima de Haití; en México muchos se quejan de López Obrador y Nicaragua ha montado una persecución política desmedida, lo mismo que en Venezuela se asedia a la oposición. La democracia en esta región está desgastada y la corrupción a flor de piel. Ya no podemos seguir en lo mismo, estas naciones merecen ser tratadas con respeto e igualdad y ese ejemplo lo deben dar sus gobernantes, pero no lo están haciendo, para las personas ahora da igual si es socialismo o capitalismo, pues todos los que han implementado ese sistema hasta los momentos han fallado, no hay medicinas en hospitales, la canasta básica se entrega de manera controlada, en algunos países la libertad de expresión está cortada y en otros, como en nuestro caso, podés aún decir lo que querés, pero te arriesgás a ser perseguido por el gobierno. Nos han sometido, nos han robado nuestros sueños y aunque este sea apenas el principio de una nueva era, hay que ser optimistas y tener claro que por lo menos ya abrimos los ojos, aunque todavía a muchos les arrope el miedo y todavía muchos usen un tapabocas porque no quieren decir la realidad que ven sus ojos.

Nuevos escenarios se verán en el continente si todo sigue como va, la bella durmiente despertó y ahora tiene que afrontar una realidad que hace mucho ignoraba.