Nos tocó nacer por mala suerte en un paraíso que desde hace mucho tiempo ya están convirtiendo en un infierno, en donde desde hace ya casi un siglo nos tienen esperando y nos vienen prometiendo un cambio, y el cambio ha llegado efectivamente, pero solamente para unos pocos. Hemos tenido una larga lista de gobernantes que no han sabido resolver los problemas de una sociedad que cada vez más es arrullada por los brazos de la pobreza, el desempleo, la falta de educación, sin acceso a salud de calidad, y la desigualdad social.
Desde que era un púber he escuchado las promesas que vendrá un mejor cambio para nosotros, y las ilusiones y las promesas llegaban cada cuatro años, y conforme el tiempo caminaba, las promesas se iban quemando y se convertían en desgracias, pero lo más increíble, que ahora que los años han pasado y que muchos ya no tenemos esa venda en los ojos, nos quieran seguir viendo la cara, y que el que nos ha lacerado con leyes nocivas nos siga prometiendo el paraíso cuando son ellos los primeros en morder la manzana de la corrupción. Ha quedado demostrada la falta de interés para que esos por los que dicen se preocupan tanto tengan un mejor estilo de vida. Son miles de compatriotas que ya no tenían empleo, incluso, antes de la llegada del covid, eran miles de niños y jóvenes que ya abandonaban los estudios por buscar el sueño americano, porque a nadie le importa que no tengan centros educativos cerca, con varios docentes y que vayan bien desayunados a recibir sus clases, prometen tecnología y educación bilingüe, pero lo que hay son escuelas sin techos, sin pupitres, y el que antes era el ente que regía la educación superior, cada día pierde terreno frente a las universidades privadas. Ya de muy poco sirve tener Seguro Social si solo dan acetaminofén; los hospitales están colapsados y los demás nunca llegaron. Y lo mismo pasará con la vacuna, en donde la élite del país sí logró vacunarse, pero los médicos y el pueblo seguimos esperando.
Mis pies ahora son raíces y el dichoso y anhelado cambio aún no llega.