Cartas al editor

Las onomatopeyas del can

Privilegio grande es para un humano conocer, observar e interpretar las onomatopeyas de algunos animales.

Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre. Siempre está junto a sus pies, siempre lo acompaña a las labores en el campo, permanece echado bajo el árbol donde cuelga el almuerzo; avisa al amo cuando alguien se acerca, ladra cuando presiente la cercanía de un animal silvestre.

En casa, hace las veces de un fiel guardián.

En las mañanas, cuando ve a su amo, el perro mueve su cola, hace gestos de alegría, mueve sus orejas hacia atrás y otros gestos, para dar a conocer la satisfacción de volver a ver a su amo.

Veamos un ejemplo de cómo el perro manifiesta su soledad por la ausencia de sus amos y la pérdida de lo que fue el hogar de sus amos.

Sucedió en la aldea de La Reina, en el municipio de Protección, en el departamento de Santa Bárbara, cuando el huracán Iota, un deslave produjo la desaparición de dicha aldea, destruyéndola por completo, causando la desgracia de al menos 300 familias que la habitaban.

Uno de esos días, un triste perro llegó al sitio en donde contempló la soledad por la ausencia de sus amos.

Llamó la atención a los vecinos al escuchar los aullidos repetitivos del fiel guardia, interpretados como su aflicción, tristeza, soledad y
angustia.

La tragedia causada por los meteoros ha sido casi total en ciertas regiones del país.

La reconstrucción de Honduras deberá hacerse de manera integral: en lo económico, educativo, social, lo político, administrativo.

En las relaciones internacionales, la seguridad, el campo agropecuario, la atención a la pobreza, de los adultos mayores, la niñez de la calle, las familias sin techo, a la verdadera democratización de Honduras.

Todo con la finalidad de formar una nueva sociedad, devolviéndole sus derechos y garantías constitucionales.