Cartas al editor

La riqueza del español

El idioma más difícil de aprender, y a la vez el que tiene mayor riqueza léxica, el español, cuenta con una gran variedad de palabras y de fenómenos, y a la vez es bien preciso al momento que nos queremos expresar, en el inglés, por ejemplo, se dice I love you, pero dependiendo el contexto, significará te quiero o te amo; en español, dos cosas distintas.

Si de fenómenos lingüísticos hablamos, tenemos la aféresis, que consiste en la supresión o pérdida de uno o más fonemas al inicio de la palabra, por ejemplo, amá, por mamá, tonces por entonces. También tenemos la apócope, supresión o pérdida de uno o más sonidos en posición final de la palabra, por ejemplo, verda por verdad, se por sed. Por otra parte, tenemos la síncopa, que es la pérdida de uno o más fonemas en el interior de la palabra, por ejemplo, vedá por verdad, asao por asado.

Qué precisión la de nuestro bello idioma que hasta lo que no se puede expresar con palabras tiene una definición, simplemente inefable eso, qué lindo es hablar español y manejar un poco de esa riqueza cuando inspirados podemos decir: me encanta el petricor de la lluvia en las mañanas que llena mi mente y alma de una paz digna de ser plausible; tanto el español que se derivó del castellano, sus diversas formas de hablarse en España, y aún más en América Latina, el escuincle de México, el cipote de nosotros, el nene o bebo de Suramérica son apenas pírricos ejemplos de una basta variedad de las diversas formas que tenemos de expresarnos, los que formamos parte de los más de quinientos ochenta millones que hablamos español en el mundo, además podemos presumir de grandes genios y ostentosos escritores como Miguel de Cervantes o Gabriel García Márquez, y por qué no del olanchano Alfonso Guillén Zelaya, con una gran filosofía en su obra “Lo esencial” o “La inconformidad del hombre”, relatos en donde con poco dice mucho, y eso también hay que destacarlo como prominente.

Finalmente, quien sabe utilizar la sinonimia, quien entiende la hiperonimia, quien maneja la retórica y tiene un gran acervo léxico puede ayudar a cambiar el mundo..