Antes del envío de cualquier documento importante ya sea de forma interna o externa en nuestra compañía, este debe ser revisado por tres pares de ojos.
Hemos aprendido que una revisión por diferentes miembros del equipo garantiza que el producto final sea lo mejor posible. Lo que una persona no ve, la siguiente probablemente lo hará.
Una revisión de tres niveles puede parecer demasiado, pero todo lo que significa es que la primera persona crea el documento, la segunda realiza una revisión detallada, y la tercera hace un análisis general final para asegurarse de que todo se vea bien.
Tener tres puntos de vista separados sobre los documentos importantes permite diferentes perspectivas y que estos informes sean más precisos.
Hay documentos que producimos de forma constante/recurrente como parte de nuestros procesos que son altamente cruciales, así que nos aseguramos de que siempre tengan tres niveles de revisión.
Esta práctica garantiza máxima calidad con errores mínimos.
Aunque la automatización de nuestro sistema nos ayuda a crear los documentos más rápido, deben revisarse para asegurarnos de no haber omitido o cambiado algo.
Estos informes reciben información de varias fuentes así que, al realizar una revisión exhaustiva del informe final, se incluyen todos los pasos intermedios.
También aplicamos este concepto a documentos nuevos pero importantes.
Por ejemplo, los documentos que enviamos a los bancos al solicitar financiamiento para la construcción de un edificio son revisados en tres ocasiones distintas y, ya que la información es tan detallada y crucial debido a lo delicado del proceso financiero en sí, nos aseguramos de que estén perfectos.
No todos los procesos necesitan tres niveles de revisión.
La mayoría no son lo suficientemente cruciales para ameritar el esfuerzo, pero es fácil realizar una revisión detallada de aquellos documentos que sí son lo suficientemente importantes.