Cartas al editor

La montaña campesina

En aquellas alturas de Lepaterique, el viaje es largo, demasiado largo.

En verdad, la distancia proyectada se levanta sobre los altos montes, el sol se desprende para alumbrarnos como antorcha.

A lo largo del camino se pasa por diferentes aldeas y caseríos, subiendo y bajando desde lo alto de la montaña de Yerba Buena para llegar a este lindo territorio principal productor de agua.

Su belleza no puede pasar por desprovista.

¿Dónde se encuentra Lepaterique?

El municipio de Lepaterique se ubica aproximadamente a unos 40 km al sureste de Tegucigalpa, la capital de Honduras. Teniendo una extensión territorial aproximada de 541 km², está conformado por siete aldeas y 166 caseríos registrados en el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2019.

Se puede pensar que mi mirada es de veneración a esa zona de árboles frondosos y también de los pájaros cantadores que se dejan escuchar en el caserío de Sabana Redonda, aldea que se encuentra desnuda, solo cubierta de bruma como si fuera su abrigo.

En esta montaña es el lugar donde quiero estar.

Al dormir en mi casa ecológica construida con adobes (ladrillos de tierra sin cocer), siento felicidad.

Pero tengo claro, la vida aquí es muy atareada porque todo está por hacerse.

Pienso que lo importante no es vivir en la cumbre, sino cuidar de ella.

Un paseo por la naturaleza puede ser mucho más enriquecedor pedagógicamente que un aula convencional.

Entrar en un bosque es como ir a un centro comercial, es una experiencia especial, no somos protagonistas sino invitados al hogar de los animales, de muchos árboles, del suelo mismo, eso sí, hay que prepararse con ropa adecuada que haga que tu cuerpo caliente rápidamente, un sombrero o gorra, calzado cómodo.

Debemos vestirnos con una actitud tierna y satisfecha ante la invitación que LA MONTAÑA CAMPESINA nos hace.

No quiero llegar a ningún sitio, sino disfrutar del camino.