El panorama se ha ido oscureciendo. Es difícil comprender una curricula que fue creada por personas muy capacitadas, pero que no son coherentes con nuestra realidad educativa, particularmente en las matemáticas. Por ejemplo, tenemos un tercer ciclo (7,8,9 grado) inmiscuido en años académicos que inician con aritmética; el segundo parcial se llega al álgebra; en el tercer parcial, a geometría y en el último parcial estadística. Si las matemáticas tienen su grado de complejidad, imaginemos a nuestros jóvenes con esta ensalada de cada una de las áreas. Llamamos a la cordura, para que, desde las autoridades competentes, se realice una adecuación curricular, que se pueda aplicar de la siguiente manera: durante el séptimo grado, aritmética en todo su enfoque; octavo grado, álgebra y noveno grado, geometría y algo de estadística. No podemos dejar de mencionar que sería una variable importante, tener un maestro especialista de primer a sexto grado, en contexto sería, docente especialista de esta área de primero a noveno curso, ya que, en bachillerato, sí se realiza de esta forma.