Cartas al editor

Hospital Escuela Universitario

El 7 de noviembre del 2014 se inauguró la sala de litotripsia y urología en el HEU con equipo de punta, único a nivel nacional, el costo fue de 250 mil dólares aproximadamente, más el de remodelación de 300 mil lempiras, todo con el fin, según palabras de la exrectora Julieta Castellanos, de proveer un servicio de calidad e innovación al pueblo necesitado.

Tres años duró ese propósito, ya que por error de un empleado, quien colocó agua a la máquina en donde debía ir un líquido especial, provocó que la misma no funcione desde hace varios meses. Y mientras tanto hay una enorme lista de pacientes en espera de recibir el procedimiento que esa máquina realiza por medio de ondas de choque, las cuales pulverizan los cálculos en los riñones.

Aquellas personas que padecen o han padecido de un cólico renal saben lo que significa ese dolor, que es comparado por muchas mujeres con un dolor de parto. Las autoridades del HEU o el Ministerio de Salud no dan ni siquiera una fecha aproximada de cuándo podrán repararla, únicamente le indican al paciente que siga llamando para ver cuándo se soluciona el desperfecto.

Y si en un futuro, que se espera no sea muy lejano para esa pobre gente, logran reparar ese costoso equipo, los pacientes tendrán que volver a hacerse todos los exámenes nuevamente y esperar su turno.

El gobierno tiene los programas: Código Verde, Una Vida Mejor, 20/20 y Actívate.

Para los pacientes renales son: Código Rojo porque ya no aguantan la espera, quieren Una Vida sin Dolor al sacarle los cálculos, aunque sea llegar a los 40 medio sanos y al no poder ejercitarse al menos sobrevivir.

Solicitamos a los medios de comunicación investigar con las autoridades pertinentes qué gestiones se están haciendo para solventar esta situación y que lo den a conocer a través de los mismos.

Rigoberto Centeno
Ciudadano