Tal y como es del conocimiento público, el pasado 27 de diciembre falleció mi padre Rigoberto Espinal Irías, distinguido miembro del colegio de abogados, quien aportó sus conocimientos en la creación de muchas leyes y normas jurídicas de nuestro país. Además de jurista, también fue catedrático de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales.
A lo largo de su fructífera existencia logró ganarse el cariño y respeto de sus alumnos, colegas, así como de la sociedad hondureña (especialmente del gremio de periodistas) al haber ostentado cargos de alta responsabilidad como magistrado de la Corte Suprema de Justicia y juez de la Corte Interamericana de Justicia, puestos que desempeñó con honorabilidad y honestidad, por lo que también fue un jurista hondureño con reconocimiento internacional.
Con ocasión de la celebración del Día del Padre, aprovecho la oportunidad para notificar a la opinión pública que actualmente estoy preparando la producción, edición e impresión de un libro titulado “Biografía: Rigoberto Espinal Irías, la historia de un ejemplo a seguir”, en el que se recogerán testimonios de sus más connotados colegas abogados, miembros del gremio médico (del cual fue su asesor), amigos, exalumnos, presidentes de poderes del Estado, periodistas, familiares, entre otros.
Para darle un tributo póstumo a tan distinguido ciudadano, con el propósito de compartir su legado con las siguientes generaciones.
Recordemos en esta fecha y siempre que la Biblia nos invita a honrar a nuestros padres y que honrar, honra.