La embajadora de Estados Unidos en Tegucigalpa, Lisa Kubiske, dijo ver “bastante voluntad” del gobierno (de Honduras) para depurar la Policía. La diplomática reaccionó en esos términos al ser consultada sobre lo manifestado por la subsecretaria adjunta para América Latina, en el sentido que Estados Unidos estaría condicionando la ayuda si no se continúa con la depuración policial.
“Yo no lo diría así (condicionando), pero lo que pensamos es que hay bastante voluntad en el gobierno (de Honduras) para depurar la Policía y eso es bueno”, aseguró Kubiske. La representante del gobierno norteamericano participó en la clausura del seminario: “La práctica policial en el marco de los derechos humanos, con enfoque de género, discapacidad, niñez y violencia doméstica”.
Este fue impartido a miembros de la Policía Nacional, asignados al Distrito 1-3 de la colonia San Miguel de Tegucigalpa, con apoyo del gobierno de los Estados Unidos a través del Programa de Seguridad Regional Centroamericano (CARSI).
“Nuestros gobiernos comparten un interés mutuo y fuerte en asegurar el respeto a los derechos humanos. En una sociedad democrática, los derechos humanos y la seguridad son cien por ciento ligados y no se puede tener el uno sin el otro”, manifestó.
Enfatizó que “debido a los retos que Honduras enfrenta, la Policía está bajo una inmensa presión para reaccionar, pero esa presión debe llevarse en el marco de la Ley y con respeto a la ciudadanía”.
Reforma policial
“Una de las iniciativas más urgentes y críticas del gobierno de Honduras es la reforma de la Policía. La estrategia de las reformas que ha sido desarrollada por la administración del presidente Lobo está enfocada en crear una fuerza policial que esté comprometida a servir a Honduras y a sus ciudadanos. Una fuerza policial hondureña que tenga la capacidad profesional necesaria para investigar crímenes y comprometida de mantener una relación de confianza y de respeto con la comunidad”, aseguró Kubiske.
El gobierno de Estados Unidos apoya las reformas de la Policía de Honduras, como también a otras instituciones en el sector judicial, prosiguió.
Sin embargo, es del criterio que “una reforma significante y ensanchamiento de capacidades en estas instituciones claves, ayudará a dar un golpe final a la impunidad y así crear una Honduras más segura y más próspera”.
Por su parte, el ministro de Seguridad Pompeyo Bonilla, comentó que condicionar la ayuda por parte de Estados Unidos “es un proceso en el cual el pueblo hondureño ha dado su mandato para que se realice (la depuración), la sociedad organizada lo ha planteado al gobierno de la República y se han planteado las leyes que están en proceso para mejorar las instituciones de seguridad y justicia”.
Pero debemos reconocer el acompañamiento claro, definido y en forma amplia de los países amigos y cooperantes.
“Escuchamos las palabras de la subsecretaria de Estado de Estados Unidos y nosotros estamos empeñados en eso, y eso es un mandato del pueblo hondureño que quiere que las instancias de seguridad sean certificadas y que trabajen de acuerdo a la ley”, concluyó Bonilla.