Legisladores hondureños deberán conocer estudios científicos y aprobar la venta de forma controlada de la Pastilla Anticonceptiva de Emergencia (PAE).
Recientemente el Congreso Nacional recibió un proyecto de ley que trae nuevamente a la palestra el tema de aprobar o no la venta de la también conocida “pastilla del día después” o “plan B”.
El rechazo de líderes religiosos y de miembros del Comité Pro-Vida no se ha hecho esperar ante la idea de que este producto es abortivo, análisis que también respalda un dictamen emitido el 1 de febrero del 2012 por la Corte Suprema de Justicia.
A criterio de la doctora Mery Cálix, directora médica de la Asociación Hondureña de Planificación Familiar (Ashonplafa), si bien la institución respeta las normas del país, existen evidencias científicas que rebaten las posturas de algunas autoridades y miembros de la sociedad civil.
“Nosotros nos unimos con los diferentes actores que están en pro de la PAE, hay estudios científicos que comprueban que la PAE no es abortiva, no va a producir un aborto porque no hay un embarazo”, explicó.
Indicó que dentro del organismo de la mujer la PAE produce un espesamiento del moco cervical que impide que el espermatozoide llegue hasta el óvulo. Explicó que la indicación de la pastilla es utilizarla dentro de las 72 horas después de haber sostenido una relación sexual, ya que es el tiempo previo a que se produzca una concepción y aseguró que la misma no tiene efecto sobre el óvulo ya fecundado.
Cálix apuntó a que esta pastilla puede representar una opción para las mujeres que han sido víctimas de una violación, por lo que señaló que de ser aprobada, lo que el Estado y las instituciones deben fomentar es la educación y distribución controlada de la pastilla.