Los Ángeles, Estados Unidos.- Juana Delgado Soto, quien trabajó en el domicilio de Kylie Jenner desde mayo de 2019 hasta agosto de 2025, presentó el pasado miércoles una demanda ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles en la que expone un conjunto de conductas que califica como discriminación racial, acoso laboral y represalias reiteradas.
Según los documentos judiciales obtenidos por Page Six, la situación se agravó considerablemente a partir de finales de 2023, cuando Itzel Sibrian asumió la supervisión directa de Soto.
La trabajadora alega que Sibrian se burlaba de su acento y de su condición migratoria, la llamaba estúpida y, tras la presentación de una queja formal a recursos humanos, redujo su salario por hora de 41,66 a 35 dólares y modificó su horario de forma perjudicial.
Uno de los episodios descritos en la demanda tuvo lugar el día del cumpleaños de Soto, cuando el supervisor le negó el permiso para abandonar el trabajo y le dijo, según su versión: "A nadie le importa tu cumpleaños, Kylie tiene una cena."
La trabajadora afirma que se perdió su propia fiesta sorpresa. La demanda también señala a dos supervisoras identificadas únicamente como Patsy y Elsy, quienes ya figuran en una demanda anterior interpuesta por otra extrabajadora.
Soto las acusa de haberle negado días de permiso para despedirse de su hermano fallecido y de haber susurrado que estaba mintiendo sobre su muerte. Ese mismo personal le habría impedido beber agua de la casa, argumentando que era "el agua de Kylie".
En abril de 2025, Soto escribió una carta a Jenner y la depositó sobre su cama de masajes. En ella, según el escrito judicial, expresaba: "Necesito manifestar lo terriblemente que estoy siendo maltratada de manera psicológica" y pedía disculpas a su empleadora por poner en su conocimiento esas situaciones, confiando en que no las habría permitido de estar al tanto.
Al día siguiente, afirma haber sido amenazada con el despido y habérsele ordenado que no volviera a dirigirse a la estrella. Las represalias se incrementaron. Le restringieron el acceso al baño, le asignaron la limpieza del kennel y le prohibieron cruzar la mirada con Jenner o sonreírle. Si se la encontraba, debía "desaparecer."
Soto renunció en agosto de 2025 mediante un mensaje de texto a sus supervisores en el que explicaba que la ansiedad le impedía dormir y que había llegado a morderse todas las uñas. En su demanda reclama daños punitivos y compensatorios sin especificar cuantía, y enumera más de veinte cargos, entre ellos discriminación racial, acoso, retaliación por denuncia interna y daño emocional intencional.
Los demandados incluyen a Jenner, a Kylie Jenner Inc., a Sibrian, y a las empresas Tri Star Services y La Maison Family Services.