Mapas: Las zonas de riesgo de Tegucigalpa y Comayagüela

En este artículo pone en contexto la vulnerabilidad que enfrentan los capitalinos a través de la visualización de las zonas con mayor riesgo. Espera un tiempo en móvil a que carguen los mapas

La falla de la colonia Guillén ha dejado sin hogar a más de dos mil personas.

Por: Eduardo Domínguez

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TEGUCIGALPA, HONDURAS. puede ser la ciudad de los imposibles. Ahí donde los análisis ven ‘imposible’ (por no decir riesgoso) construir, vamos y levantamos nuestra casa. O donde creemos ‘imposible’ una inundación, una lluvia torrencial se encarga de ahogar esa idea.

En cierta medida, los expertos lo atribuyen a que no estamos familiarizados con el tema del riesgo y la planificación o que la pobreza estructural reinante hace caso omiso a cualquier advertencia, porque importa más un techo que el suelo donde estamos.

La Alcaldía Municipal del Distrito Central ha dado avances para identificar el problema. Al menos, ahora, no estamos a ciegas y podemos saber si el terreno que estamos pisando es firme como roble o inestable como el fango.

Se trata de una serie de mapas donde las autoridades municipales han identificado las zonas vulnerables, ya sea a los deslizamientos o a las inundaciones, con sus debidas escalas de alerta. Está en el sitio www.amdc.giscloud.com.

Para evitar caer en un alarmismo estigmatizador o en el negacionismo extremo del problema conversamos con José Cáceres, ingeniero ambiental con una maestría en tecnologías de la información geográfica.

Cáceres, quien también es coordinador del Observatorio Universitario de la Facultad de Ciencias Espaciales de la UNAH, nos ayuda a interpretar cada uno de los siguientes mapas.

Mapa de multiamenazas

El mapa multiamenazas fue desarrollado entre la alcaldía de Tegucigalpa y el Comité Permanente de Contingencias (Copeco) para medir los diferentes niveles de susceptibilidad al riesgo en el perímetro urbano.

Este, en particular, es todavía más importante saberlo interpretar. Con cinco categorías (amenaza alta, amenaza baja, susceptibilidad alta, susceptibilidad media y susceptibilidad baja), a simple vista parece que toda Tegucigalpa es un territorio maldito.

Sin embargo, Cáceres señaló que la información mapeada requiere una lectura cuidadosa. ‘El mapa hay que saberlo leer un poco’.

‘El perímetro urbano tiene 922 colonias, si nosotros montamos la información de las capas de riesgo, tendríamos que 760 colonias tienen algún nivel de amenaza’, detalló el ingeniero, soltando una relación devastadora.

A renglón seguido, el ingeniero aclaró que no se trata que que estas 760 colonias estén condenadas a un final apocalíptico ni que cada barrio está anclado en su totalidad a un riesgo mayúsculo, ya que pueden ser sectores o pequeños rincones.

En ese sentido, es mejor verlo por territorio. ‘El perímetro urbano tiene de 135 kilómetros cuadrados, de estos, 54 kilómetros cuadrados están ocupadas por esos polígonos de amenazas... esto equivale a un 40%’, especificó.

El ingeniero también aclaró que hay que centrarse en las zonas rojas, de amenaza alta y amenaza media. Estas requieren especial atención porque son zonas activas.

Cáceres aporta otro elemento para entender el fenómeno de la vulnerabilidad. ‘El riesgo es amenaza por vulnerabilidad, es un factor externo. Como una pendiente muy elevada; el problema como tal es cuando en esa misma ladera es cuando hay población, estructura productiva o infraestructura’.

Mapa de deslizamientos de JICA

Este mapa fue producto de un inventario de deslizamientos elaborado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) en 2015 en alianza con la Universidad Politécnica de Ingeniería (UPI), a través del método de fotointrepretación mediante el cual identificaron polígonos de deslizamientos.

En el gráfico aparecen dos tipos de amenazas a deslizamientos: alta (como en la zona de la Kassandra en la cuesta de El Chile) y baja (como en el cerro El Berrinche).

Como contexto, Cáceres aclara que debemos recordar el momento cuando se elaboraron los mapas. ‘Hay algunas iniciativas que se han hecho en los últimos años’, principalmente con apoyo de la cooperación extranjera, que ayudan a mitigar el riesgo, subrayó.

No le resta a la problemática que falta más orden y acción, pero se han desarrollaron algunos proyectos con beneficios.

Mapa de vulnerabilidad a deslizamientos

En el inventario de la comuna también hay un mapa elaborado por la empresa privada CI Ambiental, con fondos de la cooperación extranjera, sobre susceptibilidad a deslizamientos. En esta representación hay tres escalas de amenaza: alta, media y baja.

Cáceres vuelve a resaltar el tema de vulnerabilidad. Siempre existe, puede haber en los cuatro puntos cardinales, pero el problema explota cuando hacemos nuestra casa en cimientos peligrosos.

‘La gente siempre dice ‘en ese cerro nunca ha pasado nada’... y vamos y alteramos las condiciones naturales del cerro, cuando ponemos peso, cuando empezamos a cambiar la configuración natural’, explicó con un ejemplo que puede repetirse por decenas en Tegucigalpa y Comayagüela.

Mapa de riesgo de inundaciones

Como cuarto mapa en el inventario sobresale este de 2012 que ilustra los riesgos a inundaciones en las ciudades gemelas.

Elaborado por una firma privada, en diferentes tonalidades de azul aparecen los terrenos que pueden inundarse si llegasen a caer lluvias con características similares a las del huracán Mitch.... ¿El Mitch? ¿No fue hace 20 años?

‘Tenemos que entender que estos fenómenos (como el huracán Mitch) tienen un ciclo.... intensidad, duración y frecuencia’, alertó.

¿Qué podemos hacer para reducir el riesgo?

¿Qué camino nos queda? “El ordenamiento territorial”, respondió Cáceres.

Y por ordenamiento no nos referimos a planificar. ‘El problema en Tegucigalpa y en Honduras no es la falta de planificación... somos muy buenos para hacer planificación, el problema es la aplicación efectiva’.

’El ordenamiento territorial no es un documento, es una normativa que regula el uso del suelo’, aclaró el experto.

Sin embargo, hay iniciativas interesantes que resaltan entre esa deuda que arrastra el municipio por décadas en cuanto a ordenamiento y mitigación del riesgo.

Entre esos está la segunda etapa del proyecto contra deslizamientos de tierra de JICA, el programa Barrio Resiliente- donde trabajan para que las comunidades tengan capacidad de respuesta- y el desarrollo de un nuevo plan de ordenamiento territorial para la capital con enfoque en el cambio climático y gestión de riesgo.

¿Y los habitantes que pueden hacer? ‘Hay pequeñas señales de alarma en cada casa, como las fisuras, pues se debe estar pendientes o estar informando a las autoridades’, recomendó.

Y, aunque muy repetitivo este consejo, evitemos esas zonas de riesgo, por más que el terreno tenga más de 20 años sin movimiento. ‘Es que tenemos memoria corta’.

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