Saca cada una de sus palabras con la misma paciencia de un ajedrecista y ni siquiera la colección de millas que hace explotar el tablero de su auto lo hace tambalear; acaba de participar en una sesión del Congreso Nacional y, antes de viajar de regreso a Choloma, donde le espera el trabajo táctico del Toro, Edwin Pavón recibe a Zona para 50 minutos llenos de fútbol y algunas verdades que pocos dicen...
“A mediano plazo no podré seguir con los dos trabajos”, acepta el Filósofo, de entrada, mientras a su espalda tiene las miradas de Ernesto el Ché Guevara y Fidel Castro, enmarcados en una foto en blanco y negro; en el peor de los casos, se levanta a las 5:00 AM, entrena a las 7:00 AM, antes de las 11:00 AM se enruta a la capital y hace el retorno hasta que finalice la junta en el hemiciclo. “El fútbol me proporciona un descanso mental, pero la acumulación de este trajín desgasta”.
La decisión, entonces, está tomada. “Si llego a salir reelecto en el Congreso, dejo el fútbol los siguientes cuatro años, porque siento que flaqueo en algunos momentos”.
Ahora hablemos de fútbol, profe. ¿De qué está hecho su Choloma para mantener esa línea de buen juego? Lo primero es que he madurado mucho y ahora mi trabajo es más calidad que cantidad; lo otro, el cuidado que hemos tenido en fichar jugadores que todavía pueden aportarnos. La directiva me ha dado un 98 por ciento de libertad al respecto.
Por ejemplo, óscar Torlacoff. Usted no lo llevó, pero es el delantero más rentable del club (hizo 15 goles). Sí. Es primera vez que lo dirijo y me he ido sorprendiendo de su potencial. Es un indispensable, se sacrifica, da el ejemplo, le dimos la titularidad y hasta el gafete de capitán. Como dicen los argentinos, me “banca” con goles; tenía el concepto de que solo jugaba en casa y no de visita y concluyo de que es un profesional que puede jugar donde sea y durante los 90 minutos.
¿Y a Aldo Oviedo lo ve pronto en un club grande? Con Rubén Guifarro era un volante de equilibrio que jugaba poco. Lo saqué del ostracismo y lo ubiqué más suelto, porque tiene marca, remate, gol y es de los tres mejores contragolpeadores del país. Aldo se ha echado el equipo al hombro.
¿Cree que son los últimos partidos de Aldo en Choloma? Le contaré que Aldo estaba dentro del Olimpia para este torneo. Le di todas las referencias a Danilo Tosello, pero dos personas del actual cuerpo técnico del Olimpia masacraron al pobre muchacho por algunos actos de indisciplina menores y por eso se cayó el fichaje. Con Motagua también no prosperó una negociación, pero está en la edad propicia de salir.
Acá no calienta el sol, sí las palabras...
La oficina es corta, pero no se escucha ni el motor del aire acondicionado. Edwin Pavón es un hombre de pocas pausas, abogado al fin y al cabo. A su memoria llega el recuerdo de 2003, cuando se puso el buzo de la Bicolor, el próximo tema.
Primero, admite que “tengo pendiente llegar otra vez al equipo de todos, pero quisiera tener el apoyo que se le da a los extranjeros”; luego, se sube al barco repleto de hondureños insatisfechos con el accionar de la actual Bicolor. “No me seduce el fútbol de la Selección”. Clarísimo.
“Suárez quiso acelerar el proceso de transición y en un partido contra Panamá nos encontramos con que tiene que jugar Kervin Johnson. Es un buen jugador, pero en la Mayor tienen que estar los ‘triple A’, no hay chance para los jugadores con una ‘A’ simple. El proceso de recambio lleva un tiempo y ahora los sustitutos de Costly y David, con quienes no puede contar Suárez, son los referentes. Quemar esa etapa lo estamos resintiendo”.
¿Cree que Honduras clasifica al hexagonal? Está claro que la Selección anda en horas bajas y que al
entrenador no le gusta oír eso, pero tiene la posibilidad de mejorar mucho. El empate en Canadá nos tiene con vida y es muy difícil que no se clasifique. Pero con el actual rendimiento de la Selección, iríamos a pasear a la siguiente etapa, al hexagonal.
Suma de todos los males
Uno de sus asistentes le pasa un pedazo de pastel. Le espera a Edwin Pavón un largo camino en carretera abierta y alguien más ha bajado a calentar el motor de su carro. Caliente es el tema que se viene...
¿Le gusta el torneo de la Liga Nacional? Sin duda alguna que no. Con Selim Canahuati nos hicimos una gran expectativa, pero no ha hecho nada. Firmó un convenio en Costa Rica, le sacó tres millones al Congreso para la Copa de la Educación y, luego, solo hizo el calendario. Los rectores están sumergidos en dudas.
Por ejemplo en el caso de Luis Jaramillo, ¿no? Es que ahí no se ha analizado esto: si yo soy Victoria y termino mi relación con Jaramillo, ¿por qué no mando el pase al equipo dueño? Luego, sé que el Vida lo quiere y sigo sin mandar el pase; Vida lo contrata y no lo mando; Vida lo inscribe y no lo mando. Lo mando hasta después. Yo mismo sé del vicio en el que incurrió Vida y yo mismo protesto, eso se llama fraude a la ley. Es como que me vaya a EE UU sin papeles y me case con una ciudadana para obtenerlos. El mismo equipo que infringe la ley, al no devolver el pase, es el mismo que demanda. Esa es la ligazón jurídica que tiene el Vida para recuperar los puntos.
Bien. Ahora, en el plano estrictamente futbolístico, ¿cómo ve el campeonato? Es que la estructura entre los dos torneos está mal hecha, porque hay tres meses de paro y los equipos hacen dos pretemporadas; así se violan las normas fisiológicas del fútbol y el espectáculo que se da es por debajo de lo normal. Estamos estafando al aficionado.
Y aún así sobresalen equipos como Victoria, ¿no? Me gusta esa manera de meter algunos jóvenes interesantes que tiene Héctor Vargas, la madurez de Víctor Ortiz Arzú y su velocidad increíble. Me gusta esa humildad, no mal entendida, de Victoria.
¿Cree que será un espejismo y que, al final, igual será campeón un grande? Bueno, si en este torneo no hay sorpresas, ya no habrá nunca. Concluyo que en este certamen cualquiera le gana a cualquiera y que a la liguilla van a entrar tres grandes y puede que se quede uno. Insisto, Victoria puede dar la sorpresa si sus directivos resuelven los impagos.
¿Se está muriendo el fútbol? Si miramos el fútbol en términos generales, la Liga de Ascenso es la mejor del país. ¿Por qué? Porque es nacional y tiene equipos en todo el país, a excepción de Gracias a Dios. Por eso juega a estadios llenos, pero eso no se quiere hacer en Primera por miedo a sumar 12 equipos y porque el análisis es superficial, pero hay que abrir otras regiones.
¿Y del arbitraje qué piensa? Es tiempo que la Comisión de Arbitraje se vaya. A Choloma le anulan un gol legítimo en Tocoa, el árbitro (se refiere a Erick Andino) miente en el acta y no lo castigan; luego, va y anula un buen gol a España y permite un gol ilegítimo a Olimpia. El tiempo nos dio la razón y desde ya le podría decir qué árbitro nos pitará contra Vida, sabiendo cuál es el “juez de cabecera” que siempre le nombra la Comisión de Arbitraje.
El carácter te delata...
Habrá pocas cosas que motiven a Edwin Pavón a retrasar su viaje. Una de ellas, claro, hablar de su pasión; definitivamente es otro Edwin Pavón el que se sienta frente a la grabadora de Zona. Y él acepta que, hoy, “un entrenador debe saber más de grupos que de fútbol”.
Fanático de Jorge Valdano, el cerebro del único Olimpia que ha clasificado a un mundial de clubes subraya: “Prefiero tener un grupo armonioso y bien manejado, para luego pasar a entrenar lo futbolístico”.
¿Edwin Pavón es un técnico sin carisma? Lo que creo es que me meto en problemas porque quiero y porque siempre digo la verdad. Bora Milutinovic me dijo que creía que yo era un buen entrenador, pero mi único problema era que decía lo que pensaba. No me supe vender como un sujeto atractivo hacia la gente, pero ni modo, Dios me ha bendecido con lo que me ha dado y eso me hace feliz.
Se quita el traje de diputado y le da una mordida al pastel. Toma un poco de soda. La plática ha terminado pero, antes, deja el último sueño escrito en el papel: “Quiero meter a un equipo chico a una final y Choloma es una de mis últimas chances”.