El primer abrazo del exgobernante hondureño en su regreso al país fue para su madre, doña Elvira Alvarado, en la pista del Aeropuerto Internacional de Palmerola
Varios pobladores corrieron hasta el abismo para intentar rescatar a las víctimas y ahí fue cuando se percataron que una de las víctimas abrazaba a dos pequeños
Los gritos, aplausos y lágrimas de emoción se escucharon en la sala de los juzgados tras que se escuchara que el jurado lo declaró no culpable por agresión