Otelo, un hombre convicciones firmes y grandes ilusiones con respecto al futuro, con esa mirada cargada de vida y transparente fervor con el que miraba hacia el futuro, acabaría sus días en la cárcel
La gente estaba realmente cansada de corrupción, nepotismo, abuso sistemático de los medios públicos a su favor y una determinación rayana en la demencia para continuar en el poder