MITAD. La cosa no se detiene con los combustibles y para este lunes viene otro trancazo. Lo bueno es que Xiomara Castro ha ordenado de nuevo absorber la mitad del aumento.
PLAYAS. Pues, hombre, Hilario, el covid anduvo de parranda toda la semana zángana en playas, balnearios, procesiones, centros turísticos, en fin... No tarda en aparecer el ave agorera del Congreso vaticinando una mortandad.
CRUCES. Pero que no les hablen de volver a las escuelas, colegios y universidades, porque le hacen las cruces al virus. “Las Tres Divinas Personas que nos vamos a exponer”. Pobre, pueblo, pobre...
PESOS. Pero el Sponda y el viceministro del arete juran y perjuran que este lunes arrancan las clases presenciales. Ahora bien, que sus bases les parecen bola, esos son otros cinco pesos.
SANAA. Tanto que ha costado echar a andar ese proceso de municipalización del SANAA y la bulla es que el nuevo gerente que ha nombrado la AMDC ha retrocedido en todo, incluso contratando de nuevo a los del sindicato y despidiendo al personal especializado.
AGUA. Por eso es que Honduras no prospera y no pasamos de lo mismo. Todo lo que hace un gobierno, viene el siguiente a inventar el agua hervida y deshace todo lo que hizo el que se fue.
JEMERES. Por allí han aparecido un par de jemeres rojos metidos a funcionarios que, como en los tiempos de Pol Pot en Camboya, ahora censuran -y hasta amenazan con cerrar medios- por cualquier babosada.
CARA. Hombre, tal vez la ministra de Derechos Humanos -que por cualquier tontería se aparece en el MP poniendo denuncias- saca la cara por la libertad de expresión, que es la primera expresión de la libertad.
INCENDIOS. Se quejaban y lamentaban ayer unos viajeros de Palmerola de todos esos incendios que pudieron contemplar en Támara y en Amarateca. Qué pueblo más ignorante. Y qué ICF más ineficiente.
LÁSTIMA. Más que piedad y misericordia, lo que Dios le tiene a los hondureños es lástima, y si aquí todavía no hemos convertido a estas honduras en un desierto es solo por esa lástima que nos tiene el Creador.
MISA. El cardenal Rodríguez solo anunció que el Jueves Santo era su última misa, y los orates de siempre le cayeron en vaca en esas redes, con una campaña de desprestigio. Si se queda, malo, y si se va, también. O sea que el hombre si no enchuta, pierde, y si enchuta, también pierde. Pobre estupidez humana.