Tegucigalpa, Honduras.- La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) envió maquinaria para reparar una calle de tierra que conecta las colonias Jerusalén, Unidad y Fuerza y Santa Clara, entre otros sectores de la capital, luego de las protestas de transportistas que denunciaron las malas condiciones de la vía.
La intervención, a cargo de las áreas municipales de Infraestructura Vial y Movilidad Urbana, busca mejorar las condiciones de circulación en el tramo donde los conductores reportan dificultades para transitar.
La protesta comenzó desde las primeras horas de la mañana, cuando conductores de buses tipo coaster, unidades conocidas como brujitos y mototaxis paralizaron sus labores y realizaron una toma a la altura de las colonias Arturo Quezada y San Francisco.
Los manifestantes aseguraron que esta era la tercera ocasión en que salían a protestar para solicitar el mejoramiento de las calles, sin que sus peticiones recibieran una respuesta concreta. Ante esta situación, decidieron presionar nuevamente para que las autoridades atendieran el problema.
La intervención municipal comenzó en la calle de tierra que parte de la colonia Jerusalén y continúa por las inmediaciones de la Escuela Pineda Ponce hasta llegar la Santa Clara. En ese tramo, la maquinaria trabaja en labores de mantenimiento para mejorar las condiciones de circulación.
Los transportistas sostienen que el deterioro de las vías afecta directamente sus ingresos, debido a que deben destinar parte de sus ganancias a la reparación de las unidades y la compra de repuestos.
Durante la protesta de este miercoles, los conductores solicitaron la reparación de aproximadamente 2.7 kilómetros de carretera en el sector, desde donde termina el pavimento de la colonia Jerusalén hasta Santa Clara, con conexiones hacia Australia y otras comunidades aledañas.
Además del deterioro de los vehículos, los conductores advirtieron que las condiciones de las vías representan un riesgo para los pasajeros, especialmente durante la temporada lluviosa, cuando el agua y el mal estado del terreno complican la circulación.
La protesta también afectó a los usuarios del transporte público y a los conductores particulares que transitaban por el anillo periférico. La paralización de las unidades durante la mañana obligó a buscar alternativas de desplazamiento, mientras agentes policiales intervinieron para facilitar el paso vehicular.