Opinión

Whalter Polanco

Lascivia. Porque pese a que decía ser un pastor evangélico y pretendía actuar como tal, sucumbió a un pecado capital, la lujuria, y lo que es peor, y también un delito, en perjuicio de una mejor de quien abusó dentro de la iglesia que lideraba en la colonia 20 de Noviembre de La Ceiba, por lo que fue declarado culpable y enviado a prisión.

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